Saña contra la policía

La Policía Federal mostró una vez más que puede intervenir contra una muchedumbre que está lesionando derechos de terceros sin que se produzca una masacre.

Eso requiere, por supuesto, preparación especializada para intervenir en tales peligrosos lances, cantidad suficiente de elementos policiacos en la acción, y dirección prudente y firme del operativo.

En el desalojo de la autopista del sol la policía actuó con serias desventajas. Los policías emplearon exclusivamente sus escudos para replegar y dispersar a la multitud, mientras que entre ésta hubo quienes utilizaron para agredir a los agentes palos con púas, tubos y bombas molotov. Se informó de ocho policías heridos, dos de ellos de gravedad.

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Asesinos “de conciencia”

En la celebración del Día de la Patria Vasca, el coordinador de la formación nacionalista Aralar, Patxi Zabaleta, respaldó a los presos de la organización terrorista ETA asegurando que “no son lo mismo los mercenarios de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) que los que han luchado por sus convicciones” y pidió la puesta en libertad de los presos “de conciencia” que han sido juzgados “en una jurisdicción de excepción”.

            Me parece indispensable salir al paso de declaraciones como esa por razones políticas, jurídicas y éticas. Es insostenible el aserto de que los presos etarras son presos de conciencia. El preso de conciencia es aquel a quien se ha privado de la libertad exclusivamente por expresar sus ideas. Los militantes de ETA que están en prisión han sido condenados por delitos tan graves como el terrorismo, el secuestro, la extorsión y el homicidio. Que hayan asesinado, mutilado, extorsionado o secuestrado por sus convicciones en nada atenúa su responsabilidad. Ninguno de ellos es un preso de conciencia.

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Algunas curiosidades asociadas al número 3

  • Ideales de la Revolución Francesa: libertad, igualdad y fraternidad.
  • Veces que se bañó Luis XIV durante su vida.
  • Número de Gorgonas: Esteno, Euríale y Medusa.
  • Número de Gracias: Agraya, Eufrosine y Talia.
  • Número de enchiladas que generalmente hay en una orden.
  • Número de strikes por los que un bateador es ponchado.
  • Colores primarios: rojo, amarillo y azul.
  • Las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad.
  • Tipos de mentiras según la religión católica: piadosas, oficiosas y perniciosas.
  • Artes liberales del trivium: gramática, dialéctica y retórica.

Lo que me aterra y lo que me subleva

Lo que más me perturba no son esas miradas de odio y rencor, torvas y amargas; esas palabras vacuas y engañosas, esos pasamontañas y esos paliacates que al ocultar los rostros garantizan el anonimato.

            Lo que más me mortifica no son esos palos, esos tubos, esas varillas, esos machetes, esas hachas en sus manos; esa máscara de la muerte y esa playera con una leyenda amenazante contra el jefe policiaco que no los ha tocado ni con el pétalo de una rosa.

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Procuración de injusticias

Es una excelente noticia que se esté eximiendo a los acusados —el ex subprocurador Noé Ramírez Mandujano, el general Tomás Ángeles— a quienes se llevó a juicio y se encarceló con base en declaraciones de testigos comprados, como acertadamente les llama Sergio Sarmiento

            Esos acusados han tenido que estar presos durante varios meses o varios años, en los cuales, además de perder su libertad, se vieron privados de su trabajo, de su alegría, de su reputación, de buena parte de su patrimonio (contratar un abogado y estar en la cárcel es sumamente oneroso) y de la cercanía con sus seres queridos. No les será fácil reponerse ni anímica ni económicamente de ese golpe tan brutal como injusto.

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Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana

París, 1791

Preámbulo

 

Hombre, ¿eres capaz de ser justo? Una mujer te hace esta pregunta; por lo menos no le privarás ese derecho. Dime, ¿qué te da imperio soberano para oprimir a mi sexo? ¿Tu fuerza? ¿Tus talentos?. Observa al Creador en su sabiduría, observa en toda su grandiosidad esa naturaleza con la cual parece que quieres estar en armonía, y dame, si te atreves, un ejemplo de su imperio tiránico.

Dirígete a los animales, consulta los elementos, estudia las plantas, finalmente echa un vistazo a todas las modificaciones de la materia orgánica, y ríndete a la evidencia cuando yo te ofrezca los medios; busca, prueba, y distingue, si tú puedes, los sexos en la administración de la naturaleza. Allí donde mires los encontrarás mezclados, en todas partes cooperan en armoniosa unión en esta obra maestra inmortal.

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Extracto de la primera parte, cuestión IX, de El Martillo de las Brujas para golpear a las brujas y sus herejías con poderosa maza. Malleus maleficarum.

(“El Martillo de las Brujas…” es probablemente el tratado más importante que se haya publicado en el contexto de la persecución de brujas y la histeria brujeril del Renacimiento. Es un exhaustivo libro sobre la caza de brujas que, luego de ser publicado en Alemania en 1486, tuvo docenas de nuevas ediciones. Se difundió por Europa y tuvo un profundo impacto en los juicios contra las brujas por cerca de 200 años. Esta obra es notoria por su uso en el período de la histeria por la caza de brujas que alcanzó su máxima expresión desde mediados del siglo XVI hasta mediados del XVII. Fue escrita por dos monjes inquisidores dominicos, Heinrich Institoris, nacido en Alsacia (perteneciente entonces al Sacro Imperio Romano Germánico, y anexada a Francia en 1648), y Jacob Sprenger, nacido en Basilea (perteneciente también entonces al Sacro Imperio Romano Germánico y anexada en 1501 a la Confederación Helvética de la que surgió la actual Suiza)[1]

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ABCnuncamas

El cerebro del crimen

Andrés Roemer

Periódico La Crónica de Hoy, 12 de abril de 2013

Al leer el título, quizá piense que en este artículo se trata del autor intelectual de algún crimen, pero tómelo en sentido literal, ¿qué hay en el cerebro que de hecho hace a algunas personas cometer actos calificados como criminales?, ¿cuáles son sus implicaciones para el mundo actual?, ¿necesitaríamos cambiar algo en el ideal de sistema judicial?

Charles Whitman era un estudiante de ingeniería de la Universidad de Texas en 1966. La mañana del 1 de agosto tomó un arma y se dirigió a la universidad donde mató 13 personas e hirió a otras 32 antes de que un policía le disparara. Lo más extraño del caso es que la noche antes había matado a su madre y a su esposa. Sigue leyendo

El Amigo Fiel

Oscar Wilde

 

Una mañana, la vieja Rata de Agua sacó la cabeza fuera de su madriguera. Tenía los ojos claros, parecidos a dos gotas brillantes, unos bigotes grises muy tiesos y una cola larga, que parecía una larga cinta elástica negra. Los patitos nadaban en el estanque, como si fueran una bandada de canarios amarillos, y su madre, que tenía el plumaje blanquísimo y las patas realmente rojas, trataba de enseñarles a mantener la cabeza bajo el agua.

-Nunca podréis codearos con la alta sociedad, a menos que aprendáis a manteneros bajo el agua -les repetía machaconamente, mostrándoles de vez en cuando cómo se hacía.

Pero los patitos no prestaban atención; eran tan pequeños que no entendían las ventajas de pertenecer a la sociedad.

-¡Qué chiquillos más desobedientes! -gritó la vieja Rata de Agua-. Realmente merecen ser ahogados.

-¡Qué cosas dice usted! -respondió la Pata-. Nadie nace enseñado y a los padres no nos queda más remedio que tener paciencia.

-¡Ay! No sé nada de los sentimientos de los padres -dijo la Rata de Agua-. No soy madre de familia; en realidad nunca me he casado, ni tengo intención de hacerlo. El amor está bien, dentro de lo que cabe, pero la amistad es un sentimiento mucho más elevado. La verdad es que no creo que haya nada en el mundo más noble ni más raro que una amistad verdadera.

-Y dígame usted, por favor, ¿cuáles son, a su juicio, los deberes de un amigo fiel? -le preguntó un Pinzón Verde, que estaba posado encima de un sauce llorón muy cerca de allí, y que había oído la conversación.

-Sí, eso es justamente lo que yo quisiera saber -dijo la Pata mientras se alejaba nadando hasta la otra orilla del estanque y allí metía la cabeza en el agua, para dar buen ejemplo a sus pequeños.

-¡Qué pregunta más tonta! -exclamó la Rata de Agua-. Qué duda cabe de que, si un amigo mío es fiel, es porque me es fiel a mí.

-¿Y usted qué haría a cambio? -preguntó el pajarillo, que se columpiaba sobre una rama plateada batiendo sus diminutas alas.

-No te entiendo -le contestó la Rata de Agua.

-Deje que te cuente un cuento sobre eso -dijo el Pnzón.

-¿Es un cuento sobre mí? -preguntó la Rata de Agua- Porque, si lo es, estoy dispuesta a escucharlo. Me encantan los cuentos.

-Se le podría aplicar -contestó el Pinzón.

Y bajó volando del árbol y, posándose a la orilla del estanque, empezó a contar el cuento del Amigo Fiel.

-Erase una vez -comenzó a decir el Pinzón- un honrado muchacho, que se llamaba Hans.

-¿Era muy distinguido? -preguntó la Rata de Agua.

-No -contestó el Pinzón-. No creo que lo fuera, excepto por su buen corazón y su carilla redonda y simpática. Vivía solo, en una casa pequeñita y todo el día lo pasaba cuidando del jardín. No había jardín más bonito que el suyo en los alrededores: en él crecían minutisas y alhelíes, y pan y quesillo y campanillas blancas. Había rosas de Damasco y rosas amarillas y azafranes de oro y azul, y violetas moradas y blancas. La aguileña y la cardamina, la mejorana y la albahaca silvestre, la primavera y la flor de lis, el narciso y la clavellina brotaban y florecían unas tras otras, según pasaban los meses, de tal modo que siempre había cosas hermosas para la vista y exquisitos perfumes para el olfato.

El pequeño Hans tenía muchísimos amigos, pero el más fiel de todos era el grandote Hugo el Molinero. Tan leal le era el ricachón Hugo al pequeño Hans, que no pasaba nunca por su jardín sin inclinarse por encima de la tapia para arrancar un ramillete de flores, o un puñado de hierbas aromáticas, o sin llenarse los bolsillos de ciruelas y cerezas, si estaban maduras.

-Los amigos verdaderos deberían compartir todas las cosas -solía decir el Molinero.

Y pequeño Hans asentía y sonreía, muy orgulloso de tener un amigo con tan nobles ideas.

Aunque la verdad es que, a veces, a los vecinos les extrañaba que el rico Molinero nunca diera al pequeño Hans nada a cambio, a pesar de que tenía cien sacos de harina almacenados en el molino y seis vacas lecheras y un gran rebaño de ovejas de lana. Pero a Hans nunca se le pasaban por la cabeza estos pensamientos y nada le daba tanta satisfacción como escuchar las maravillosas cosas que el Molinero solía decir sobre la falta de egoísmo y la verdadera amistad.

El pequeño Hans trabajaba en su jardín. Durante la primavera, el verano y el otoño era muy feliz; pero llegaba el invierno y se encontraba con que no tenía ni fruta, ni flores que llevar al mercado, y sufría mucho por el frío y por el hambre. En ocasiones tenía que irse a la cama sin más cena que unas cuantas peras secas o algunas nueces duras. Y además, en invierno, estaba muy solo, ya que el Molinero nunca iba a visitarlo.

-No es conveniente que vaya a ver al pequeño Hans mientras haya nieve -decía el Molinero a su mujer-. Porque, cuando la gente tiene problemas, es preferible dejarla sola y no molestarla con visitas. Por lo menos, ésta es la idea que yo tengo de la amistad, y estoy convencido de que es lo correcto. Por lo tanto esperaré a que llegue la primavera y después le haré una visita y podrá darme una cesta llena de prímulas, y con ello será feliz.

-Eres muy considerado con todo el mundo -le decía su mujer, sentada en un cómodo sillón junto a un buen fuego de leña-, muy considerado. Da gusto oírte hablar de la amistad. Estoy segura de que ni un sacerdote diría las cosas tan bien como tú, y eso que vive en una casa de tres plantas y lleva un anillo de oro en el dedo meñique.

-¿Pero no podríamos invitar al pequeño Hans a que suba a vernos? -preguntó el hijo menor del Molinero? -Si el pobre está en apuros, le daré la mitad de mis gachas y le enseñaré mis conejitos blancos.

-¡Pero qué tonto eres! -exclamó el Molinero- Realmente no sé para qué te mando a la escuela, pues la verdad es que no aprendes nada. Mira, si el pequeño Hans viniera a casa y viera el fuego tan hermoso que tenemos y nuestra buena cena y nuestro hermoso barril de vino tinto, le daría envidia. Y la envidia es una cosa tremenda, capaz de echar a perder a cualquiera. Y yo no permitiré que se eche a perder el carácter de Hans. Soy su mejor amigo y siempre velaré por él, y que no caiga en tentación. Además, si Hans viniera a casa, podría pedirme prestado un poco de harina, y eso sí que no lo puedo hacer. Una cosa es la harina y otra la amistad, y no hay que confundirlas. Está claro que son dos palabras diferentes y significan cosas distintas. Eso lo sabe cualquiera.

-¡Pero qué bien hablas! -dijo la mujer del Molinero, sirviéndose un gran vaso de cerveza tibia-. Estoy medio amodorrada, como si estuviera en la iglesia.

-Mucha gente obra bien -prosiguió el Molinero-, pero muy poca habla bien, lo que nos demuestra que es mucho más difícil hablar que obrar; aunque también es mucho más elegante.

Y se quedó mirando con severidad, por encima de la mesa, a su hijo pequeño, que se sintió tan avergonzado que bajó la cabeza, se puso muy colorado y se echó a llorar encima de la merienda. Pero era tan joven que hay que disculparlo.

-¿Y así acaba el cuento? -preguntó la Rata de Agua.

-Claro que no -contestó el Pirizón- Así es como empieza.

-Pues entonces no está usted al día -le dijo la Rata de Agua-. Hoy los buenos narradores empiezan por el final, siguen por el principio y terminan por el medio. Así es el nuevo método. Se lo oí decir el otro día a un crítico, que ia paseando alrededor del estanque con un joven. Hablaba del asunto con todo detalle y estoy segura de que estaba en lo cierto, porque llevaba gafas azules, y era calvo, y, a cada observación que hacía el joven, le respondía: «¡Psss!» Pero le ruego que continúe usted con el cuento. Me encanta el Molinero. Yo también estoy lleno de hermosos sentimientos, de modo que tenemos muchas cosas en común.

-Pues bien -dijo el Pinzón, apoyándose ora en una patita ora en la otra-, tan pronto como acabó el invierno y las prímulas comenzaron a abrir sus pálidas estrellas amarillas, el Molinero le dijo a su mujer que iba a bajar a ver al pequeño Hans.

-¡Ay, qué buen corazón tienes! -le dijo su mujer-. ¡Siempre estás pensando en los demás! No te olvides de llevar la cesta grande para las flores.

Así que el Molinero sujetó las aspas del molino de viento con una gruesa cadena de hierro y bajó por la colina con la cesta en su brazo.

-Buenos días, pequeño Hans -dijo el Molinero.

-Buenos días -dijo Hans, apoyándose en la pala con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Y qué tal has pasado el invierno? -dijo el Molinero.

-Bueno, la verdad es que eres muy amable al preguntármelo, muy amable, sí, señor -exclamó Hans. Te diré que lo he pasado bastante mal, pero ya ha llegado la primavera y estoy muy contento, y todas mis flores están hechas una maravilla.

-Hemos hablado muchas veces de ti este invierno, Hans -dijo el Molinero-, y nos preguntábamos qué tal te iría.

-Qué amables sois -dijo Hans- Y yo que me temía que me hubierais olvidado.

-Hans, me sorprendes -dijo el Molinero- Los amigos nunca olvidan. Eso es lo más maravilloso de la amistad, pero me temo que no seas capaz de entender la poesía de la vida. Y, a propósito, ¡qué bonitas están tus prímulas!

-Realmente están preciosas -dijo Hans-; y es una suerte para mí tener tantas. Voy a llevarlas al mercado y se las venderé a la hija del alcalde, y con el dinero que me dé compraré otra vez mi carretilla.

-¿Que comprarás de nuevo tu carretilla? ¡No mé irás a decir que la has vendido! ¡Qué cosa más tonta!

-La verdad es que no tuve más remedio que hacerlo dijo Hans. Pasé un invierno muy malo, y no tenía dinero ni para comprar pan. Así que primero vendí la bolonadura de plata de la chaqueta de los domingos, y luego vendí la cadena de plata y después la pipa grande, y por último la carretilla. Pero ahora voy a comprarlo todo otra vez.

-Hans -le dijo el Molinero-, voy a darte mi carretilla. No está en muy buen estado, porque le falta un lado y tiene rotos algunos radios de la rueda. Pero, a pesar de ello, voy a dártela. Ya sé que es una muestra de generosidad por mi parte y que muchísima gente pensará que soy tonto de remate por desprenderme de ella, pero es que yo no soy como los demás. Creo que la generosidad es la esencia de la amistad y, además, tengo una carretilla nueva. De modo que puedes estar tranquilo; te daré mi carretilla.

-Es muy generoso por tu parte -dijo el pequeño Hans, y su graciosa carita redonda resplandecía de alegría-. La puedo arreglar fáciImente, pues tengo un tablón en casa:

-¡Un tablón! -exclamó el Molinero- Pues eso es lo que necesito para arreglar el tejado del granero, que tiene un agujero muy grande y, si no lo tapo, el grano se va a mojar. ¡Es una suerte que me lo hayas dicho! Es sorprendente ver cómo una buena acción siempre genera otra. Yo te he dado mi carretilla y ahora tú me vas a dar una tabla. Por supuesto que la carretilla vale muchísimo más que la tabla, pero la auténtica amistad nunca se fija en cosas como ésas. Anda, haz el favor de traerla enseguida, que quiero ponerme a arreglar el granero hoy mismo.

-Voy corriendo -exclamó el pequeño Hans.

Y salió disparado hacia el cobertizo y sacó el tablón a rastras.

-No es una tabla muy grande -dijo el Molinero mirándola-. Y me temo que, después de que haya arreglado el granero, no sobrará nada para que arregles la carretilla. Claro que eso no es culpa mía. Bueno, y ahora que te he regalado la carretilla, estoy seguro de que te gustaría darme a cambio algunas flores. Aquí tienes la cesta, y procura llenarla hasta arriba.

-¿Hasta arriba? -dijo el pobre Hans, muy afligido, porque era una cesta grandísima y sabía que, si la llenaba, no le quedarían flores para llevar al mercado; y estaba ansioso por recuperar su botonadura de plata.

-Bueno, en realidad –dijo el Molinero-, como te he dado la carretilla, no creo que sea mucho pedirte un puñado de flores. Puede que esté equivocado, pero, para mí, la amistad, la verdadera amistad, ha de estar libre de cualquier tipo de egoísmo.

-Ay, mi querido amigo, mi mejor amigo -exclamó el pequeño Hans , todas las flores de mi jardín están a tu disposición. Prefiero mucho más ser digno de tu estima que recuperar la botonadura de plata.

Y salió disparado a coger todas sus lindas prímulas y llenó la cesta del Molinero.

-Adiós, pequeño Hans -le dijo el Molinero, mientras subía por la colina, con el tablón al hombro y la gran cesta en la mano.

-Adiós -respondió el pequeño Hans.

Y se puso a cavar tan contento, pues estaba encantado con la carretilla.

Al día siguiente estaba sujetando unas ramas de madreselva en el porche cuando oyó la voz del Molinero, que le llamaba desde el camino. Así que saltó de la escalera, cruzó corriendo el jardín y miró por encima de la tapia.

Allí estaba el Molinero con un gran saco de harina al hombro.

-Querido Hans -le dijo el Molinero-, ¿te importaría llevarme este saco de harina al mercado?

-Lo siento mucho -comentó Hans-, pero es que hoy estoy muy ocupado. Tengo que levantar todas las enredaderas, y regar las flores y atar la hierba.

-Bueno, pues, teniendo en cuenta que voy a regalarte mi carretilla, es bastante egoísta por tu parte negarte a hacerme este favor.

-Oh, no digas eso -exclamó el pequeño Hans-. No querría ser egoísta por nada del mundo.

Y entró corriendo en casa a buscar su gorra y se fue caminando al pueblo con el gran saco a sus espaldas.

Hacía mucho calor, y la carretera estaba cubierta de polvo y, antes de llegar al sexto mojón, Hans tuvo que sentarse a descansar. Sin embargo prosiguió muy animoso su camino, y llegó al mercado. Después de un rato, vendió el saco de harina a muy buen precio y regresó a casa inmediatamente, temeroso de que, si se le hacía tarde, pudiera encontrar a algún ladrón en el camino.

-Ha sido un día muy duro -se dijo Hans mientras se metía en la cama- Pero me alegro de no haber dicho que no al Molinero, porque es mi mejor amigo y, además, me va a dar su carretilla, A la mañana siguiente, muy temprano, el Molinero bajó a recoger el dinero del saco de harina, pero el pobre Hans estaba tan cansado, que todavía seguía en la cama.

-Válgame, Dios -dijo el Molinero-, qué perezoso eres. La verdad es que, teniendo en cuenta que voy a darte mi carretilla, podías trabajar con más ganas. La pereza es un pecado muy grave, y no me gusta que ninguno de mis amigos sea vago ni perezoso. No te parezca mal que te hable tan claro. Por supuesto que no se me ocurriría hacerlo si no fuera tu amigo. Pero eso es lo bueno de la amistad, que uno puede decir siempre lo que piensa. Cualquiera puede decir cosas amables e intentar alabar a los demás; pero un amigo verdadero siempre dice las cosas desagradables, y no le importa causar dolor. Es más, si es un verdadero amigo lo prefiere, porque sabe que está obrando bien.

-Lo siento mucho -dijo el pobre Hans frotándose los ojos, y quitándose el gorro de dormir-. Pero estaba tan cansado que quise quedarme un rato en la cama, escuchando el canto de los pájaros. ¿Sabes que trabajo mejor cuando he oído cantar a los pájaros?

-Bien, me alegro -dijo el Molinero, dándole una palmadita en la espalda-, porque, tan pronto estés vestido, quiero que subas conmigo al molino y me arregles el tejado del. granero.

El pobrecito Hans estaba deseando ponerse a trabajar en el jardín, porque hacía dos días que no regaba las flores, pero no quería decir que no al Molinero, que era tan amigo suyo.

-¿Crees que no sería muy buen amigo tuyo si te dijera que tengo mucho que hacer? preguntó con voz tímida y vergonzosa.

-Bueno, en realidad no creo que sea mucho pedirte, teniendo en cuenta que te voy a dar mi carretilla -le contestó el Molinero-. Pero, si no quieres, lo haré yo mismo.

-¡De ninguna manera! -exclamó Hans y, saltando de la cama, se vistió y subió al granero. Allí trabajó todo el día, y al anochecer fue el Molinero a ver cómo iba la obra.

-¿Has arreglado ya el agujero del tejado, Hans? -le preguntó el Molinero con voz alegre.

-Está completamente arreglado -contestó el pequeño Hans, mientras se bajaba de la escalera.

-¡Ay! No hay trabajo más agradable que el que se hace por los demás -dijo el Molinero.

-Realmente es un privilegio oírte hablar -respondió el pequeño Hans, sentándose y enjugándose e! sudor de la frente- Es un gran privilegio. Lo malo es que yo nunca tendré unas ideas tan bonitas como las tuyas.

-Ya verás cómo se te ocurren, si te empeñas -dijo el Molinero- De momento, tienes sólo la práctica de la amistad; algún día tendrás también la teoría.

-¿De verdad crees que la tendré? -preguntó el pequeño Hans.

-No tengo la menor duda -contestó el Molinero-. Pero ahora que ya has arreglado el tejado, deberías ir a casa a descansar, quiero que mañana me lleves las ovejas al monte.

El pobre Hans no se atrevió a replicar, y a la mañana siguiente, muy temprano, el Molinero le llevó sus ovejas cerca de la casa, y Hans se fue al monte con ellas. Le llevó todo el día subir y bajar del monte y, cuando regresó a casa, estaba tan cansado, que se quedó dormido en una silla y no se despertó hasta bien entrado el día.

-¡Qué bien lo voy a pasar trabajando el jardín!», se dijo Hans; e inmediatamente se puso a trabajar.

Pero cuándo por una cosa, cuándo por otra no había manera de dedicarse a las flores, pues siempre aparecía el Molinero a pedirle que fuera a hacerle algún recado, o que le ayudara en el molino. A veces el pobre Hans se ponía muy triste, pues temía que sus flores creyeran que se había olvidado de ellas; pero le consolaba el pensamiento de que el Molinero era su mejor amigo.

-Además -solía decir- va a darme su carretilla y eso es un acto de verdadera generosidad.

Así que el pequeño Hans seguía trabajando para el Molinero, y el Molinero seguía diciendo cosas hermosas sobre la amistad, que Hans anotaba en un cuadernito para poderlas leer por la noche, pues era un alumno muy aplicado.

Y sucedió que una noche estaba Hans sentado junto al hogar, cuando oyó un golpe seco en la puerta. Era una noche muy mala, y el viento soplaba y rugía alrededor de la casa con tanta fuerza, que al principio pensó que era sencillamente la tormenta. Pero enseguida se oyó un segundo golpe, y luego un tercero, más fuerte que los otros.

«Será algún pobre viajero», pensó Hans; y corrió a abrir la puerta.

Allí estaba el Molinero con un farol en una mano y un gran bastón en la otra.

-¡Querido Hans! -dijo el Molinero-. Tengo un grave problema. Mi hijo pequeño se ha caído de la escalera y está herido y voy en busca del médico. Pero vive tan lejos y está la noche tan mala, que se me acaba de ocurrir que sería mucho mejor que fueras tú en mi lugar. Ya sabes que voy a darte la carretilla, así que sería justo que a cambio hicieras algo por mí.

-Faltaría más -exclamó el pequeño Hans-. Considero un honor que acudas a mí. Ahora mismo me pongo en camino; pero préstame el farol, pues la noche está tan oscura que tengo miedo de que pueda caerme al canal.

-Lo siento mucho -le contestó el Molinero-, pero el farol es nuevo. Sería una gran pérdida, si le pasara algo.

-Bueno, no importa, ya me las arreglaré sin él -exclamó el pequeño Hans.

Descolgó su abrigo de piel, se puso su gorro de lana bien calentito, se enrolló una bufanda al cuello y salió en busca del médico.

¡Qué tormenta más espantosa! La noche era tan negra, que el pobre Hans casi no podía ver; y el viento era tan fuerte, que le costaba trabajo mantenerse en pie. Sin embargo era muy valiente, y después de haber caminado alrededor de tres horas llegó a casa del médico y llamó a la puerta.

-¿Quién es? -gritó el médico, asomando la cabeza por la ventana del dormitorio.

-Soy yo, el pequeño Hans.

-¿Y qué quieres, pequeño Hans?

-El hijo del Molinero se ha caído de una escalera, y está herido, y el Molinero dice que vaya usted enseguida.

-¡Está bien! -dijo el médico.

Pidió que le llevaran el caballo, las botas y el farol, bajó las escaleras y salió al trote hacia la casa del Molinero. Y el pequeño Hans le siguió con dificultad.

Pero la tormenta arreciaba cada vez más y la lluvia caía a torrentes y el pobre Hans no veía por dónde iba, ni era capaz de seguir la marcha del caballo. Al cabo de un rato se perdió y estuvo dando vueltas por el páramo, que era un lugar muy peligroso, lleno de hoyos muy profundos; y el pobrecito Hans cayó en uno de ellos y se ahogó. Unos cabreros encontraron su cuerpo flotando en una charca y se lo llevaron a casa.

Todo el mundo fue al funeral del pequeño Hans, porque era una persona muy conocida; y allí estaba el Molinero, presidiendo el duelo.

-Como yo era su mejor amigo, es justo que ocupe el sitio de honor -dijo el Molinero.

Y se puso a la cabeza del cortejo fúnebre envuelto en una capa negra muy larga y, de vez en cuando, se limpiaba los ojos con un gran pañuelo.

-Ha sido una gran pérdida para todos nosotros -dijo el herrero, cuando hubo terminado el entierro y todos estaban cómodamente sentados en la taberna, bebiendo ponche y comiendo pasteles.

-Una gran pérdida, al menos para mí -dijo el Molinero-, porque resulta que le había hecho el favor de regalarle mi carretilla, y ahora no sé qué hacer con ella. En casa me estorba y está en tal mal estado, que no creo que me den nada por ella, si quiero venderla. Pero, de ahora en adelante, tendré mucho cuidado en no volver a regalar nada. Hace uno un favor y mira cómo te lo pagan.

-¿Y luego qué? -dijo la Rata de agua, después de una larga pausa.

-Luego, nada. Éste es el final -dijo el Pinzón.

-Pero, ¿qué fue del Molinero? -preguntó la Rata de Agua.

-Realmente no lo sé, ni me importa, de eso estoy seguro -contestó el Pinzón.

-Entonces, es evidente que no tiene usted sentimientos -dijo la Rata de Agua.

-Me temo que no ha comprendido usted la moraleja del cuento -observó el Pinzón.

-¿La qué? -gritó la Rata de Agua.

-La moraleja.

-¡Quiere decir que ese cuento tenía moraleja!

-Pues sí -dijo el Pinzón.

-¡Bueno! -dijo la Rata de Agua muy enfadada-Pues debería habérmelo dicho antes de empezar. Y así me habría ahorrado escucharle. Y hasta le hubiera dicho igual que el crítico: «¡Psss!» Aunque aún estoy a tiempo de decírselo.

Y entonces le gritó muy fuerte: -«¡Psss!», hizo un movimiento brusco con la cola y se metió en su agujero.

-¿Qué le parece a usted la Rata de Agua? -preguntó la Pata, que llegó chapoteando unos minutos después-. Tiene muy buenas cualidades, pero yo, la verdad, es que tengo sentimientos maternales y no puedo ver a un solterón sin que se me salten las lágrimas.

-Siiento mucho haberle molestado -contestó el Pinzón- El hecho es que le conté un cuento con moraleja.

-Ah, pues eso es siempre muy peligroso-dijo la Pata.

Y yo estoy de acuerdo con ella.

El amigo fiel

Oscar Wilde

Una mañana, la vieja Rata de Agua sacó la cabeza fuera de su madriguera. Tenía los ojos claros, parecidos a dos gotas brillantes, unos bigotes grises muy tiesos y una cola larga, que parecía una larga cinta elástica negra. Los patitos nadaban en el estanque, como si fueran una bandada de canarios amarillos, y su madre, que tenía el plumaje blanquísimo y las patas realmente rojas, trataba de enseñarles a mantener la cabeza bajo el agua.

—Nunca podréis codearos con la alta sociedad, a menos que aprendáis a manteneros bajo el agua— les repetía machaconamente, mostrándoles de vez en cuando cómo se hacía.

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Palabras prohibidas

José Ramón Cossío Díaz

Revista Letras libres, 5 de abril de 2013

En una de sus contribuciones a la columna “Contracara” del periódico poblano Intolerancia, Enrique Núñez Quiroz lanzó una fuerte crítica contra Armando Prida y Alejandro Manjarrez –el primero es dueño del diario Síntesis el segundo periodista de ese mismo medio– en la que utilizó calificativos como “puñal” y “maricones”. Ofendido por esa columna, Prida promovió un juicio ordinario civil en contra de Núñez. El caso llegó a la Suprema Corte de Justicia, donde la Primera Sala resolvió que las palabras “maricones” y “puñal” habían sido ofensivas y que la Constitución no reconocía el derecho al insulto. A partir de ahí, la mayoría de los ministros en esa Primera Sala dio un salto gigante: decidió que esas dos palabras eran expresiones homófobas y que, por tanto, constituían una categoría de los discursos de odio.

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Curiosidad gramaticales

  • El vocablo reconocer se lee lo mismo de izquierda a derecha que viceversa.
  • En el término centrifugados todas las letras son diferentes y ninguna se repite.
  • En aristocráticos, cada letra aparece dos veces.
  • En la palabra barrabrava, una letra aparece una sola vez, otra aparece dos veces, otra tres veces y la cuarta cuatro veces.
  • El vocablo cinco tiene cinco letras, coincidencia que no se registra en el nombre de ningún otro número.
  • El término corrección tiene dos letras dobles juntas.
  • Las palabras ecuatorianos y aeronáuticos poseen las mismas letras, pero en diferente orden.
  • Con 23 letras, la palabra electroencefalografista es la más extensa de todas las aprobadas por la Real Academia Española de la Lengua.

Humor

Entra un ladrón al banco.

¡Manos arriba! Esto es un asalto.

El banquero le dice: ¿por qué robar? ¿Por qué no pide un préstamo?

El ratero: ¿y es muy difícil conseguirlo?

¡No! Mire, llene el formulario…

Al día siguiente en las noticias:

¡Banco asalta a enmascarado!

El cerebro del crimen

Andrés Roemer

Periódico La Crónica de Hoy, 12 de abril de 2013

Al leer el título, quizá piense que en este artículo se trata del autor intelectual de algún crimen, pero tómelo en sentido literal, ¿qué hay en el cerebro que de hecho hace a algunas personas cometer actos calificados como criminales?, ¿cuáles son sus implicaciones para el mundo actual?, ¿necesitaríamos cambiar algo en el ideal de sistema judicial?

Charles Whitman era un estudiante de ingeniería de la Universidad de Texas en 1966. La mañana del 1 de agosto tomó un arma y se dirigió a la universidad donde mató 13 personas e hirió a otras 32 antes de que un policía le disparara. Lo más extraño del caso es que la noche antes había matado a su madre y a su esposa. En su casa se encontró una nota suicida donde explicaba no saber la razón de sus impulsos violentos últimamente además de pedir una autopsia para clarificar qué ocurría. En el laboratorio se descubrió que Charles tenía un tumor en el cerebro y se piensa que ésa fue la causa de su comportamiento.

Este no es ni el primero ni el último caso que escucharemos de que por causa de alteraciones en el cerebro, el comportamiento se ve alterado. De hecho, basta con ver la esquizofrenia o la enfermedad de Parkinson, en las que alteraciones en la química del cerebro alteran notablemente el comportamiento de la persona, para darnos cuenta. En el caso de Charles, la causa se descubrió y el cambio en el comportamiento fue brutal, pero nos hace pensar en cuántas alteraciones más sutiles puede tener el hombre que causen comportamientos no deseables, es decir, criminales.

Eagleman menciona en su famoso artículo “The brain on trial” (El cerebro a juicio) que si buscamos en la ciencia, encontraremos que existen diferentes factores que influyen en nuestro comportamiento, especialmente uno muy importante: los genes. Hay ciertos genes que nos hacen predispuestos a cierto tipo de comportamiento. Tan es así que se encontró que 98.1% de los condenados a muerte en EU tienen un paquete particular de genes. De hecho, si una persona es portador de este grupo de genes es mucho más propenso a cometer ciertos crímenes que alguien que nos los tiene. Sorprendente ¿no?

Al igual que en la vida, en el debate de si nacemos o nos hacemos no hay blanco y negro y la respuesta yace en el juego de ambas categorías: genes y ambiente. Factores como consumo de drogas, nutrición de la madre, abuso físico y sexual durante la niñez afectan definitivamente el comportamiento de una persona. De la misma manera, eventos durante la vida pueden activar o desactivar genes que se expresen en cierta actividad cerebral que a su vez modifiquen nuestro comportamiento “normal”.

En resumen, el cerebro es un saco de químicos y mecanismos que se ve afectado por todo lo que somos y todo lo que nos rodea, pero es la biología de nuestro cerebro lo que determina ultimadamente nuestro comportamiento.

Con la tecnología actual de neuroimagen se llevan a cabo estudios que identifican las zonas del cerebro que se activan de acuerdo a determinado estímulo y que podrían causar cierto comportamiento. Lo bueno: podemos saber qué partes del cerebro controlan qué emociones o impulsos. Lo limitado: mejoras tecnológicas están todavía en pañales y no podemos saber todavía todos los mecanismos que intervienen en la expresión del comportamiento.

Luego de saber esto, surge una pregunta natural: si nuestro comportamiento está dictado por lo que pasa en nuestro cerebro y lo que pasa en nuestro cerebro está determinado por nuestros genes y nuestro ambiente ¿puede haber responsabilidad o “culpa” cuando alguien comete un crimen? Para contestar a esta pregunta tendríamos que poder aislar qué componentes de nuestras decisiones son debidas al llamado “libre albedrío” y cuáles a todos aquellos que nosotros realmente no decidimos (como los genes y el ambiente).

David Eagleman argumenta que separar estos dos efectos es prácticamente imposible, pues como el comportamiento viene del cerebro y el cerebro está complejamente interconectado (todas sus partes) pues resulta titánico —por no decir imposible— identificar qué región no está influenciada por genes (o todo aquello que nosotros no decidimos), si es que esta región existe.

¿Qué tiene esto que ver con el derecho? Todo. Si no existen o no podemos identificar cuáles acciones son libres y cuáles no, resultaría imposible repartir culpas en un juicio debido a que no habría manera de saber si el crimen fue perpetrado de manera libre o no (es decir, si las decisiones fueron libres). Lo anterior representa un completo giro de timón para el derecho, pues éste tradicionalmente considera que todas las personas tienen la capacidad de comportarse racionalmente y de decidir libremente sus actos. Pero si no es así, si nuestros actos no son libres, entonces ¿no somos responsables?

Eagleman propone que el hecho de si existe o no responsabilidad criminal debería ser irrelevante. Para él, lo importante es evitar el crimen. Así pues, propone un sistema radicalmente diferente y más bien utilitarista en el cual se trata a los “criminales” para que no reincidan (si es posible) y se puedan reintegrar (de nuevo, si es posible). Así, se cambia el “castigo” de la sentencia por tratamiento mental.

Al comprender el cerebro podemos diseñar tratamientos idóneos para cada criminal (porque cada mente es diferente), programas de reinserción social que de verdad eviten la reincidencia delictiva, y programas de incentivos preventivos. Según Eagleman, en el futuro quizá podremos ver al crimen más como una patología que como una mala decisión “libremente” tomada del “criminal”.

Este es un tema fascinante, controversial y de alto impacto, por eso mi motivación de investigar temas de neurociencia y derecho en la Universidad de Berkeley (como senior research fellow). En la medida en que el derecho no se haga de la vista gorda de los avances de la neurociencia y los tome en cuenta, podremos avanzar hacia una sociedad con menos crimen (aunque ¿más justa?, ¿menos punitiva?, ¿más libre?). No tiene que ser la propuesta de Eagleman, pues como él bien lo sabe, puede no funcionar, pero sí nos da un punto de partida para comenzar a (re)pensar en el cerebro del crimen. Ω

Agudezas

El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad.

Albert Einstein

Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente buena.

Mahatma Gandhi

 

Contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano.

Schiller

Si quieres que algo se diga, pídeselo a un hombre; si quieres que algo se haga, pídeselo a una mujer.

Margaret Thatcher

El Salvador debe adoptar medidas para garantizar la vida, integridad y salud

de la señora B.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos notificó hoy la resolución de medidas provisionales adoptada el 29 de mayo de 2013 sobre el asunto de la señora B respecto de El Salvador :

La Corte Interamericana le ordenó al Estado de El Salvador que adopte y garantice, de manera urgente, todas las medidas que sean necesarias y efectivas para que el personal médico tratante de la señora B. pueda adoptar, sin interferencia, las medidas médicas que consideren oportunas y convenientes para asegurar la debida protección de los derechos consagrados en los artículos 4 y 5 de la Convención Americana, y, de este modo, evitar daños que pudiesen a llegar a ser irreparables a los derechos de la vida y la integridad personal y a la salud de la señora B.
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El leñador

Marcelino Perelló

Periódico Excélsior, 10 de abril de 2013

Con Cabeza de Vaca muere algo más que un amigo querido y un inolvidable compañero.

Estos golpes sangrientos son las crepitaciones

de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

César Vallejo, “Los heraldos negros”

A Nubia, a la gente. En la soledad.

 

Es el primero de los personajes emblemáticos del 68 que emprende la partida. Señal inequívoca de que han pasado 43 años.

       Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, delegado al CNH por la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, era de los mayores entre los dirigentes del movimiento. Al fallecer, hace exactamente una semana, tenía 70 años. Estaba además muy enfermo, de manera que para nadie su muerte fue sorpresiva. Él mismo, como los elefantes, la vio venir. Tituló sus insólitas y sugerentes memorias, Ni muerto me doy por muerto. El mensaje no podía ser más claro. Una vez editadas, decidió adelantar de manera súbita el lanzamiento y la presentación de la obra. Para mí fue un signo claro, y así lo comenté a nuestros amigos comunes: El Cabeza de Serie, más que temer, sabía y preveía su final.

Había ya sufrido cuatro infartos en los últimos años, y no había quien domara la glucosa en el torrente sanguíneo de ese hombre indomable y torrencial. Cuando tuvo en sus manos el libro, pues, respiró, consideró que la última de sus tareas había sido concluida. Y se dejó morir.

Con él se va la imagen más cristalina de aquella movilización estudiantil. Fue un hombre sin dobleces. Su sinceridad y transparencia fueron irresistibles y evidentes. En ello residió gran parte de su carisma. Bajo la cobertura del hombre rudo y huraño, latía un corazón tierno, presuroso a brindar afecto y ansioso por recibirlo.       Luis Tomás fue una persona sencilla, sin pretensiones intelectuales ni veleidades teóricas. Nunca lo ocultó. Al contrario, como si se sintiera orgulloso de ello, se exhibía, exagerando su llaneza, como lo que era: alguien sin complicaciones ni prontos, directo, franco y de convicciones acendradas y sólidas.

Entre los más de 200 líderes que integraban el Consejo Nacional de Huelga existían fundamentalmente tres bloques claramente definidos: el que integrábamos los comunistas, miembros de la Juventud del Partido Comunista Mexicano, y que debíamos ser unos 30 o 40, el de los “ultras”, es decir los de la izquierda revolucionaria extrema, todos ellos exaltados y decididamente “antipartido”, y que a su vez se dividían en tres grupos: los maoístas, los trotsquistas y los estalinistas, a los que llamamos “concretitos”, por su reiterada negativa, bajo la eterna moción de “concretito compañero, concretito”, a discutir la situación y la estrategia a seguir, más allá del inmediatismo y la improvisación, con un poco más de seriedad, profundidad y altura. Los ultras debían ser 20 o 25.

El tercer bloque era sin duda el más numeroso, y lo componían aquellos que no estaban integrados en ninguna organización militante. De ellos también había dos categorías: los de buena fe, abrumadoramente mayoritarios, y los de mala fe, provocadores al servicio de tal o cual politicastro con ambiciones y sin escrúpulos. No voy a abundar ahora en este esquema. No es el momento ni el espacio. Ya lo he hecho, de manera parcial, en otras ocasiones. Únicamente lo menciono para señalar que el Cabeza de Serie era el más destacado de los “terceristas” honestos.

Se opuso de modo intransigente a la visión fúnebre del 68, promocionada y enarbolada, con insistencia y sin inocencia, por los concretitos, que sostienen la versión Disney-Poniatowska (de hecho es ella la que se sostiene en ellos), y hasta la fecha se siguen presentando como víctimas dignas de encomio. El inevitable morbo, y la enfermiza atracción por la sangre y la lamentable vocación perdedora y acomplejada de un sector importante de nuestro pueblo.

       Cabeza de Vaca no fue así. Nunca fue de ellos. Proclamó siempre la versión festiva y luminosa de aquellas jornadas. Defendió el mensaje optimista de alegría y compromiso que propició y dominó. Y que invita a las nuevas generaciones a continuar aquel combate, bajo nuevas formas pero con el mismo espíritu. Formó parte de “La nave va”, el colectivo que integramos para conmemorar el trigésimo aniversario de la movilización, con el objetivo de rescatar su legado entusiasta, bajo la consigna de “la lucha continúa”, y en contraste con la narrativa sombría, oportunista, atemorizante y desmovilizadora de los concretitos, agrupados en el “Comité del 68”.

Él nunca se puso medalla alguna ni pretendió cobrar réditos por su ejemplar participación en aquel año. Nunca se aprovechó de su bien merecida fama. Al contrario de otros. Nunca fue ni diputado ni asambleísta ni ocupó cargos políticos de relevancia. Vivió modestamente de su oficio, silvicultor. Fue un leñador, en todos los sentidos de la palabra, y es bien sabido que los leñadores rara vez se enriquecen.

Los últimos años del Cabeza fueron muy difíciles. Sin salud ni trabajo. Y por ende sin dinero. La solidaridad, insuficiente, de amigos y compañeros le permitió irla llevando. Y sobre todo acariciado por la compañía amorosa y abnegada de la tierna e infaltable Nubia, que estuvo permanentemente a su lado y endulzó un buen tramo de su vida.

Y no deja de ser tan indignante como grotesco que con motivo de su fallecimiento ahora se presenten tan campantes, adornándose y alzándose el cuello, aquellos con quien no comulgó y que en vida no le echaron ni un lazo. Plañideras. Carroñeros.

El Cabeza fue, pese a sus esfuerzos por disimularlo, un hombre de sensibilidad excepcional, de gusto y talento literario refinados. Sus memorias lo prueban. Fue un lector inveterado de la mejor poesía, y en particular feligrés devoto del inalcanzable bardo revolucionario peruano César Vallejo. De él aprendió a ser Pablo Yunque, y a vibrar con los mineros de El tugsteno. De él sorbió el amor por la justicia, por la tierra y por la gente. Se contaminó de su atracción por la espesura que cobija y amenaza. Se adentró por los senderos que conducen y extravían.

Pensando en recuperar dominios imaginarios de otros poetas obscuros retomando tonalidades insinuantes, Vallejo infunde conductas arrebatadas. Los olvidados caminos ondulantes descendieron entre arboledas magníficas ocultando remansos, de entre los intrincados ramajes irrumpió otro mañana indeclinablemente obstinado.

Con Cabeza de Vaca muere algo más que un amigo querido y un inolvidable compañero. Se lleva la reconfortante y cálida presencia de quien representó como nadie la vibración y la nobleza de aquella gesta. Cuidemos como un tesoro su herencia invaluable. El recuerdo y la lección de ese leñador entrañable e indómito constituyen un patrimonio irrenunciable. Ω

Algunas efemérides de mayo

2 1949 Aprobación de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (2 Mayo 1948, 9ª Conferencia Internacional Americana).
4 1757 Nace el arquitecto y escultor español Manuel Tolsá, autor de El Caballito (estatua ecuestre de Carlos IV) y constructor del Palacio de Minería en la ciudad de México.
1938 En la ciudad de México nace el escritor Carlos Monsiváis.
5 1821 Muere en la Isla de Santa Elena a los 52 años Napoleón Bonaparte.
1862 Las fuerzas republicanas al mando del General Ignacio Zaragoza derrotan en la Batalla de Puebla al ejército francés.
6 1758 Nace Maximiliano Robespierre, destacada figura de la Revolución Francesa.
8 1753 Nace Don Miguel Hidalgo y Costilla, precursor de la Independencia y Padre de la Patria, en el rancho de San Vicente del Caño perteneciente a la Hacienda de San Diego de Corralejo en Pénjamo, Guanajuato.
2000 Muere la poeta Pita Amor (Guadalupe Amor Schmidtlein) a los 81 años, de un paro respiratorio causado por neumonía.
9 1503 Colón inicia su cuarto y último viaje a América.
11 1499 Por primera vez, el “Nuevo Mundo” es llamado “América” (en un tratado titulado Cosmographiae Introductio, y en el planisferio mural Universalis Cosmographia, en honor de Américo Vesppucio, navegante florentino a quien se atribuye en ambos documentos el descubrimiento del nuevo continenete).
1867 Benito Juárez es declarado “Benemérito de las Américas” por el Congreso de República Dominicana.
14 1686 Nace Gabriel Fahrenheit, físico holandés-alemán-polaco inventor del termómetro de mercurio y de la escala para medir la temperatura que lleva su nombre.
1998 Muere el cantante y actor  Frank Sinatra, “La voz”, a los 82 años. Fue una de las figuras más importantes de la música popular del siglo XX.
17 1510 Muere el pintor italiano Sandro Boticelli, autor de más de 150 obras, la más conocida de las cuales es El nacimiento de Venus.
19 1895 Muere José Martí, poeta, periodista, pensador, patriota y heroico luchador por la independencia de Cuba del dominio español.
21 1506 Muere el navegante, explorador y cartógrafo Cristóbal Colón, descubridor de América.
1895 Nace en Jiquilpan, Michoacán Lázaro Cárdenas, militar y político, Presidente de México de 1934 a 1940, impulsor de la reforma agraria y expropiador del petróleo.
1920 En Tlaxcalantongo, Puebla, muere asesinado Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista y Presidente de México de 1917 a 1920.
22 1885 Muere Víctor Hugo, poeta, dramaturgo y novelista francés, uno de los escritores más importantes en lengua francesa. También fue un político e intelectual comprometido e influyente, muy popular y respetado. Fue acompañado a la tumba por más de dos millones de personas.
1902 Muere en Tacubaya, D.F., el Benemérito de la Patria, Mariano Escobedo, vencedor de los franceses en la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862.
1942 El Gobierno de México declara la guerra a los países del eje Berlín-Roma-Tokio.
24 1919 Muere a los 48 años el poeta, prosista y diplomático Amado Nervo en Montevideo, Uruguay. Alcanzó un gran aprecio popular. Su cadáver fue conducido a México por la corbeta Uruguay, escoltada por barcos argentinos, cubanos, venezolanos y brasileños. En México se le tributó un homenaje sin precedente.
25 1910 Se funda la Universidad Nacional de México.
1911 Renuncia a la Presidencia de México el general Porfirio Díaz y se encamina a su exilio en París.
1925 Nace en Comitán, Chiapas, la novelista, poeta y diplomática mexicana Rosario Castellanos.
26 1929 Se decreta la autonomía de la Universidad Nacional de México
29 1864 Maximiliano y Carlota desembarcan en Veracruz para gobernar a México como emperadores.

Olympe de Gouges y la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana

Jorge Leonardo García Campos

Vida de Olympe de Gouges

Olympe de Gouges es el pseudónimo de Marie Gouze. Nació en Montauban, región de Midi-Pyrénées, Francia en una familia burguesa. Su padre era expendedor de carnes de Languedoc y el padre de su madre, negociante de telas (Díaz-Doucaret, 1993, p.153)[1]. Se casó en 1765 con un hombre mayor en el tiempo en que los matrimonios eran religiosos y una ampliación de las redes sociales de las familias de los contrayentes, quedando al cabo de un tiempo viuda y con un hijo, Pierre Aubry. Se mudó a París aproximadamente en el año de 1770. En esa ciudad frecuentaba los salones donde se discutía de literatura, política y sobre la sociedad y cómo debía ser ésta. Emprendió entonces una carrera literaria con el nombre de Marie-Olympe u Olympe, segundo nombre de su madre.

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Invalida la Corte reforma antiaborto en Querétaro

Rubén Mosso

 Periódico Milenio, 30 de abril de 2013.

El pleno también detecta que el cambio no fue ratificado por las dos terceras partes de los municipios, sino solo por dos de 18.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación anuló la reforma constitucional que fue aprobada en Querétaro en 2009, en la que se protege la vida desde el momento de la concepción con el propósito de impedir que las mujeres aborten.

Con ocho votos a favor y tres en contra, el pleno invalidó el párrafo cuarto del artículo segundo de la Constitución de esa entidad, debido a que el Congreso local violó el debido procedimiento para su aprobación.

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El referéndum en Islas Malvinas

Patricia Vaca Narvaja[1]

Periódico Excélsior, 21 de marzo de 2013

Reino Unido hace un uso antojadizo del principio de la libre determinación: sólo apela a él cuando conviene a sus intereses.

Imaginemos por un momento la siguiente situación: un grupo de extraños ingresa en una casa, ocupa las habitaciones y echa a sus propietarios. Luego, llaman a sus familiares y amigos para instalarse con ellos en la casa usurpada. Frente a la indignación de los dueños y los vecinos del barrio, y para darle un cariz de legitimidad a su accionar, los usurpadores realizan una votación entre ellos mismos para decidir si desean continuar o no en la casa.

El resultado de la votación no sorprende a nadie: 99% de los votantes opta por permanecer en la casa. Los dueños reclaman su legítimo derecho de propiedad, pero los usurpadores se niegan a devolverles la casa alegando que ellos se manifestaron libremente en un acto electoral democrático en el cual la mayoría decidió por la opción de permanecer en la casa. Esta situación, que se presenta descabellada para cualquiera que se precie de contar con sentido común, es precisamente lo que ocurrió el pasado 10 y 11 de marzo en Islas Malvinas.

El 3 de enero de 1833, Reino Unido tomó por la fuerza Islas Malvinas, expulsando de ellas a la población y autoridades argentinas que se encontraban ejerciendo soberanía. Procedió luego a llevar a sus propios colonos y a controlar férreamente la política migratoria de las islas, al tiempo que se negaba a resolver la disputa con la Argentina. Alegando el derecho a la libre determinación de los isleños, Reino Unido organizó un referéndum el pasado 10 y 11 de marzo para que expresaran su deseo de permanecer o no bajo la tutela británica.

El resultado del referéndum, al igual que en el de la situación imaginaria de la casa usurpada, no sorprendió a nadie: más de 99% de los isleños optó por seguir siendo territorio británico de ultramar. No podía esperarse otra cosa al tratarse de una votación organizada por británicos, para británicos y con el fin de que dijesen que el territorio en disputa tiene que seguir siendo británico.

Como país comprometido con la vigencia de los derechos humanos, la Argentina respeta el derecho a la libre expresión. Sin embargo, la solución de la disputa de soberanía por Islas Malvinas no depende del resultado del referéndum que, vale aclarar, no tiene ningún efecto legal desde el punto de vista del derecho internacional. Los isleños no pueden constituirse en un tercer actor en la disputa por la simple razón de que se trata de súbditos de una de las partes en la disputa. La Organización de las Naciones Unidas ha sido muy clara a este respecto: la cuestión Malvinas debe resolverse de manera bilateral entre la Argentina y Reino Unido.

Lo grave del referéndum es que Reino Unido lo ha utilizado como una herramienta político-mediática para confundir a la opinión pública mundial. Bajo la apariencia de un ejercicio de libre expresión de los habitantes británicos de las islas, Reino Unido ha pretendido cambiar el eje del debate en la cuestión Malvinas. Apelando (engañosamente) a un principio altamente valorado por la comunidad internacional —la libre determinación de los pueblos— intentó poner a la Argentina en el papel de negador de la voluntad de un supuesto “pueblo”.

Es preciso comprender que el derecho a la libre determinación no es un derecho reconocido a cualquier comunidad humana establecida sobre un territorio, sino únicamente a los “pueblos dependientes”, es decir, a los pueblos que están sujetos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras.

¿Cómo puede, entonces, Reino Unido hablar de libre determinación cuando los isleños no son un pueblo sometido a la dominación de una potencia extranjera, sino que se trata de sus propios ciudadanos? Cabe preguntarse también por qué las Naciones Unidas no respaldaron el referéndum, cuando sí lo ha hecho en otros casos de autodeterminación.

La falaz invocación que hace Reino Unido del principio de la libre determinación en la cuestión Malvinas contrasta con su posición en otros casos de descolonización. En el archipiélago de Chagos, por ejemplo, no sólo Reino Unido no convocó a un referéndum sino que desarraigó forzosamente a sus habitantes nativos, privándolos de poder retornar a sus tierras. Ni pareció tampoco tomar en cuenta la voluntad de las autoridades democráticamente elegidas en las Islas Turcas y Caicos en 2009, cuando haciendo uso de los poderes que le confiere la administración moderna colonial, suspendió la administración local del gobierno para transferirla al gobernador británico residente en dicho territorio. Podemos decir, entonces, que Reino Unido hace un uso antojadizo del principio de la libre determinación: sólo apela a él cuando conviene a sus intereses.

El premier británico David Cameron ha declarado que la Argentina debería acatar el resultado del referéndum, cuando en realidad es Reino Unido quien debería acatar las 40 resoluciones de las Naciones Unidas que lo obligan a sentarse a dialogar con la Argentina.

Esta obligación de negociar bilateralmente responde a que precisamente la cuestión Malvinas no es un caso de libre determinación, como pretende maliciosamente instalarlo Reino Unido, sino un caso de disputa de soberanía. Con el referéndum, ha quedado en evidencia que Reino Unido ha utilizado este ardid para dilatar su obligación de dialogar y tergiversar los puntos de la controversia.

Aun ante las maniobras dilatorias y distractivas del Reino Unido para continuar con su persistente negativa al diálogo, la Argentina seguirá recurriendo a todos los foros internacionales idóneos para exigir que aquel país cumpla con el derecho internacional y se siente a reanudar las negaciones bilaterales, a fin de solucionar pacífica y definitivamente la disputa de soberanía. Ω



[1] Embajadora de Argentina en México.

México, ‘líder’ en denuncias de violación de derechos humanos

ANSA Latina, domingo 21 de abril de 2013

De cada 10 quejas ante la CIDH, al menos dos son de nuestro país.

México encabeza la lista de países con más denuncias presentadas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por primera vez en la historia, de acuerdo con un informe del organismo perteneciente a la Organización de Estados Americanos (OEA).

El reporte correspondiente al 2012 señala que suman 431 demandas formuladas por ciudadanos mexicanos que aseguran ser víctimas de abusos, 57.9 por ciento más que el año pasado.

México desplazó así a Colombia y Perú, que tradicionalmente habían encabezado la lista de los países con más denuncias presentadas ante el organismo.

Las 431 peticiones de mexicanos ante la CIDH representan el 22 por ciento de los mil 936 casos recibidos por la CIDH el año anterior provenientes de los 35 países que integran el sistema, contra 386 denuncias de Colombia, 220 y 199 de Perú.

Fuente: http://sipse.com/mexico/mexico-lider-en-denuncias-de-violacion-de-derechos-humanos-27352.html

(imagen)

Fuente: Informe de la CIDH 2012: http://www.oas.org/es/cidh/docs/anual/2012/indice.asp

Propuesta a la Cámara de Diputados en relación con el arraigo PUDH-UNAM

Dip. Julio César Moreno Rivera,

Presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales,

Cámara de Diputados,

H. Congreso de la Unión.

 

Distinguido señor Presidente:

 

En relación con el dictamen de la “iniciativa con proyecto de decreto que reforma en artículo 16 de la Constitución” elaborado por esa Comisión para modificar la regulación del  arraigo, el Programa Universitario de Derechos Humanos de la Universidad Nacional Autónoma de México se permite formular las consideraciones siguientes:

1. El arraigo es violatorio de los principios de presunción de inocencia, legalidad, debido proceso, defensa y respeto a los derechos humanos porque faculta al órgano de la acusación a privar a una persona de su libertad sin pruebas de su probable responsabilidad y la deja inerme frente a las acciones investigatorias del Ministerio Público.

2. El arraigo propicia la ineptitud del Ministerio Público al facilitarle indebidamente su labor dándole una ventaja inequitativa frente al inculpado. Además, aumenta la probabilidad de actos de tortura, extorsión, corrupción y malos tratos contra el inculpado y sus familiares por parte del Ministerio Público y sus auxiliares, dado que el arraigo, su control y su duración dependen casi exclusivamente de la voluntad del órgano de acusación.

3. El arraigo “atenuado” que se propone en la iniciativa no pierde ninguna de las propiedades negativas arriba señaladas. 20 días de sujeción, que podrían duplicarse, pueden ser tan devastadores como 80; pueden bastar para arruinar irremediablemente un trabajo, una empresa, la reputación o la integridad emocional del afectado y sus allegados.

4. La existencia de “indicios suficientes”, que se exige en la iniciativa como requisito para la concesión judicial del arraigo, haría innecesario éste, ya que esos indicios, para ser suficientes, tendrían que acreditar la probable responsabilidad del presunto arraigado, y entonces ya no habría necesidad de arraigo sino que sería procedente y obligado para el Ministerio Público ir directamente al ejercicio de la acción penal contra el inculpado.

5. Hay que reconocer que hay casos de delincuencia organizada, terrorismo y otros delitos graves en que por su complejidad pueden no ser suficientes los plazos que actualmente impone la Constitución al Ministerio Público para su actuación legal. Pero, entonces, la solución no es el arraigo sino la ampliación razonable de dichos plazos.

6. No parece descabellado que en casos de delincuencia organizada, terrorismo, secuestro y otros delitos graves, siempre que esté en peligro real y actual la vida de una o más personas, el plazo para que el Ministerio Público libere a un indiciado o lo ponga a disposición del juez —que actualmente es de 48 horas, y puede duplicarse (96 horas) en casos de delincuencia organizada— pueda prolongarse hasta por 8 días (192 horas) por orden de un juez a petición del procurador o del encargado del despacho de la procuraduría de justicia correspondiente. Pero en todos los casos en que el Ministerio Público  hiciera  uso  de  esta  ampliación del plazo constitucional, las condiciones de la detención y el debido ejercicio de los derechos de comunicación y defensa del indiciado —que no podrían restringirse— deberán estar estrechamente vigilados por el organismo público autónomo de derechos humanos que corresponda. Además, en caso de que la solicitud de ampliación del plazo hubiese estado viciada, por haberse invocado motivos falsos, el agente del Ministerio Público deberá ser imputado penalmente por el delito correspondiente y el indiciado perjudicado por la ampliación injusta de la detención deberá ser debidamente indemnizado.

El PUDH-UNAM estima que una regulación así armonizaría el respeto de los derechos humanos de los imputados, las víctimas y la sociedad, y desterraría al arraigo, una práctica nociva incompatible con la justicia penal democrática y humanitaria.

Atentamente,

POR MI RAZA HABLARÁ  EL ESPÍRITU

Ciudad de México, a 16 de abril de 2013.

El Coordinador

 

 

Dr. Luis de la Barreda Solórzano

Inmediata libertad a indígena sentenciado por delito de homicidio a cuarenta años de prisión

Comunicado 84/2013

24-de abril de -2013

En el proceso penal seguido en contra del quejoso no se le proporcionó una defensa adecuada y asistencia de un intérprete que conociera su lengua y cultura.

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver el amparo directo 77/2012, a propuesta del Ministro José Ramón Cossío Díaz, ordenó la inmediata libertad de un indígena sentenciado por el delito de homicidio a cuarenta años de prisión.

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Días conmemorativos del mes de mayo

1 Día Internacional de los Trabajadores (Congreso Obrero Socialista de la Segunda <Asociación> Internacional de Trabajadores, 1889).
3 Día Mundial de la Libertad de Prensa (ONU, 48/432).
8 Día de la Cruz Roja Internacional (Comité Internacional de la Cruz Roja, Ginebra, 1863).
8 y 9 Días del Recuerdo y la Reconciliación. Conmemoración de la Segunda Guerra Mundial, Homenaje a las Víctimas. (ONU, 59/26 y 64/257).
10 Día de las Madres (en El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Guatemala, India, Malasia, México, Omán, Pakistán, Catar y Singapur)
Segundo fin de semana (11 y 12) Día Mundial de las Aves Migratorias (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, 2006).
15 Día Internacional de la Familia (ONU, 47/237).
Día Internacional de la Objeción de Conciencia (Asamblea Internacional de Objetores de Conciencia, 1980).
17 Día Mundial Contra la Homofobia y Transfobia (Comité IDAH0, 2010).
Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (Unión Internacional de Comunicaciones <UIT> de la ONU, 1969).
21 Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo (ONU, 57/249).
22 Día Internacional de la Diversidad Biológica (ONU, 55/201).
25 Día de África (Fecha de la fundación de la Organización de la Unidad Africana).
25 al 31 Semana de Solidaridad con los Pueblos de los Territorios No Autónomos (ONU, 54/91).
29 Día Internacional del Personal de Paz de las Naciones Unidas (ONU, 57/129).
31 Día Mundial sin Tabaco (OMS, 1987).

Resuelve Primera Sala reconocimientos de inocencia de 15 personas por hechos ocurridos en Chenalhó, Chiapas

Comunicado 72/2013

10 de abril de 2013

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver, a propuesta del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, los reconocimientos de inocencia 42 y 43/2012, ordenó la inmediata libertad a las quince personas que los promovieron y a los cuales se les condenó por la comisión de los delitos de homicidio y lesiones calificadas, así como por los de portación de arma de fuego sin licencia y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacional, por los hechos ocurridos el 22 de diciembre de 1997, en el Paraje de Acteal, Municipio de Chenalhó, Chiapas. Ello en virtud de que las pruebas mediante las cuales se le condenó tenían el carácter de ilícitas.

Por lo mismo, en el caso se actualiza el reconocimiento de inocencia, ya que después de la sentencia aparecieron documentos públicos que invalidan las pruebas en que se fundó aquella. Tal es el caso de las resoluciones dictadas por esta Primera Sala en los juicios de amparo directos 8/2008, 9/2008, 10/2008 y 16/2008, ya que en ellos, según los solicitantes, se hizo la declaración de pruebas ilícitas que les beneficia. Por la cual el estudio principal llevó a la conclusión de que al tomarse en cuenta probanzas ilícitas para condenarlos, se violaron sus derechos constitucionales al debido proceso, cuestión suficiente para declarar su inmediata libertad.

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Editorial

Cumple hoy Perseo su salida tres, número significativo al que los humanos, a través de las mitologías, las religiones y doctrinas de toda clase, han atribuido un sentido al mismo tiempo misterioso y revelador. En la sección “curiosidades” se incluyen algunas de éstas asociadas a esa cifra tan sugerente.

Aparece en primer lugar la propuesta que el PUDH-UNAM formuló a la Cámara de Diputados para evitar que subsista el arraigo penal, así sea en una versión light, dado que es un subterfugio abusivo, inaceptable en un país que aspira a la democracia auténtica y a la humanización de la vida pública.

En “pensamientos” Laura Elisa Pérez Gómez explica porqué los indicadores específicos bien diseñados, y no los opacos índices estadísticos, son el instrumento adecuado para medir los avances en materia de derechos humanos, y anuncia el compromiso del PUDH-UNAM, que será conducido por ella, de elaborar indicadores para evaluar la situación de los derechos humanos en México.

Ahí mismo, José Ramón Cossío Díaz, ministro de la Suprema Corte de Justicia explica porqué no estuvo de acuerdo con la resolución de la Primera Sala de ese tribunal —a la que él pertenece— cuando resolvió que las palabras “maricón” y “puñal” son expresiones homófobas.

También en esa sección, Beatriz Martínez de Murguía se refiere a la festejable decisión francesa de haber autorizado el matrimonio homosexual, y Andrés Roemer a descubrimientos recientes de la genética y la neurociencia que sugieren que la conducta humana está más determinada de lo que suponemos por nuestros genes y nuestro sistema nervioso, lo cual podría traer consecuencias significativas en nuestra manera de juzgar y castigar a los delincuentes.

En “documentos” aparece la admirable y poco conocida Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana de 1791, escrita por Olympe de Gouges en reacción al tono masculino de la Declaración de los derechos del hombre y el ciudadano de los revolucionarios franceses y al hecho de que, con todo su fervor libertario a cuestas, ellos no tenían empacho en mantener excluidas a la mujeres de los asuntos importantes de la vida social y política. Desde luego, tal atrevimiento condujo a la singular mujer a la guillotina. Jorge Leonardo García Campos nos documenta sobre la vida y la obra de ella.

Malleus maleficarum. El martillo de las brujas: para golpear a las brujas y sus herejías con poderosa maza, sorprendente y por mucho tiempo influyente tratado brujeril, escrito en el siglo XV por dos inquisidores del Sacro Imperio Romano Germánico, encabeza la sección “clásicos”, seguido por El amigo fiel, de Óscar Wilde, y Bellísima, de Eduardo Lizalde.

De nuevo, aparecen algunas de las últimas resoluciones relevantes de nuestra Suprema Corte de Justicia, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Por primera vez aparece una sección gráfica en la que se muestra una ingeniosa y bella escultura elaborada en honor de Nelson Mandela cerca del lugar donde fue capturado por la policía del apartheid para ser recluido por casi tres décadas.

Para terminar, en “curiosidades”, además de las ya anunciadas relativas al número 3, se incluyen algunas de carácter lingüístico y perlas del ingenio ilustrado y popular. Ω

Reconocimiento de inocencia a sentenciado por hechos ocurridos en el paraje de Acteal, municipio de Chenalhó, Chiapas

Comunicado 52/2013

13 de marzo de 2013

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver, a propuesta del Ministro José Ramón Cossío Díaz, el reconocimiento de inocencia 41/2012, ordenó la inmediata libertad a su promovente a quien se le dictó sentencia condenatoria por la comisión de los delitos de homicidio y lesiones calificadas, así como por los de portación de arma de fuego sin licencia y portación de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacional, por los hechos ocurridos el 22 de diciembre de 1997, en el Paraje de Acteal, Municipio de Chenalhó, Chiapas. Ello en virtud de que las pruebas mediante las cuales se le condenó tenían el carácter de ilícitas.

Razón por la cual, remarcaron los ministros, en el caso se actualiza el reconocimiento de inocencia, ya que después de la sentencia aparecieron documentos públicos que invalidan las pruebas en que se fundó aquella. Por la cual el estudio principal llevó a la conclusión de que al tomarse en cuenta probanzas ilícitas para condenarlo, se violaron sus derechos constitucionales al debido proceso, cuestión suficiente para declarar su inmediata libertad.

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La bandera de la homofobia

Beatriz Martínez de Murguía

Periódico La Crónica de Hoy, jueves 25 de abril de 2013

El martes 23 de abril, la Asamblea Nacional de Francia aprobaba, en medio de una crispación ciudadana poco usual, la ley que reconoce el matrimonio entre personas del mismo sexo y su derecho a la adopción. Es una ley que ya aparecía contemplada en el programa electoral con el que el actual presidente de la república, el socialista François Hollande, se presentó a las elecciones hace poco menos de un año y ganó.

Pero la caída imparable de su popularidad (en la última encuesta publicada hace unos días un 74% de franceses se manifestaba muy descontento con su gestión), provocada sobre todo por una tasa de desempleo que no deja de crecer mes tras mes y la congoja de una clase media cada vez más empobrecida y desesperanzada, ha terminado por convertir a la mencionada ley en un asunto con el que la derecha francesa ha buscado medir fuerzas con un gobierno desgastado y, peor aún, en opinión de muchos analistas, desorientado.

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