Por Erick Moan Mota Miranda*
En huesos viejos canta el alma
La nostalgia toma la palma,
El amor que fue pura llama,
hoy es humo, risa y drama.
La Catrina, con su encanto,
me invita a un oscuro canto.
“Ven que la tumba hay fiesta,
entré flores y papel picado en esta gesta”
El altar ya está vestido
con copal el aire ha perfumado,
y el pan de muerto en la mesa,
baila con dulce tristeza.
Las calacas ya se preparan,
con catrinas que se pintan y disparan
risas bajo la luz lunar
y velas que quieren alumbrar.
El mole, el dulce, el mezcal,
acompañan el dulce ritual,
Fotos, ofrendas y canto fiel,
un puente entre el cielo y el papel.
Entre calacas muy juguetonas
Se esconden viejas y graciosas sanas.
Amores que la muerte abraza,
Con tequila y gran carcajada
El romance de antaño muere,
más en la tumba aún hiere.
“¿Quién dijo que ya te olvide?
iNi la parca pudo contigo!
La Flaca cruel y divertida,
con chiste y broma atrevida
me roba hasta el último suspiro
y me deja un recuerdo chiquito.

* Alumno de la Facultad de Derecho de la UNAM y asistente de investigación del Dr. Alfredo Sánchez Castañeda, coordinador del PUDH.
