Mary Carmen Martínez García*
La Calaca con gran entusiasmo
entre salto y brinco, gritaba:
“Noemi, Noemi, tus argumentos son viejos,
ahora te toca un juicio en el otro lado”.
La licenciada sin calma y angustiada
le suplicó que no molestara
La Catrina muy enojada y desesperada
le dijo: “Hubieras pensado en mi juicio,
déjate de payasadas”.
Noemi con estrategias y con maña
le dijo: “Mejor hagamos un trato.
Te invito un pozole en La Campana
y olvida el juicio en el otro lado”.
La Calaca flaca soltó la carcajada
y riendo le dijo: “Encantada, licenciada.
Con pozole y risas te salvas.
Así nos dejamos de payasadas, abogada aplicada”.
“Pero ojo, no me saques de quicio,
ni me metas a Van Gogh debajo del agua,
que, si te veo La noche estrellada,
tus súplicas no servirán de nada.

* Egresada de la licenciatura en Derecho y Criminología de la Universidad Nacional Rosario Castellanos. Realiza un voluntariado en Clínica Jurídica del PUDH.
