La Huesuda justiciera

Lizbeth Vivian Galicia*

Por los campos y tribunales
La Huesuda fue a pasear,
buscando entre los mortales
quién sabía respetar.

Vio a unos que hablaban de vida,
de cuidar y preservar,
y otros de leyes justas,
que no sabían ni sumar.

La Flaca, muy pensativa,
se sentó un rato a meditar:
“Porque justicia sin conciencia
no se puede cimentar.”

Porque todo ser que exista
merece protección,
y el respeto a su esencia
es la justa decisión.

Al final dejó su guadaña,
y escribió con gran razón:
“¡Defender la vida y el alma
también es mi profesión!”

La Flaca, muy cansada,
de tanto ir y venir,
se llevó a un litigante
¡pa’ que la hiciera reír!


* Egresada de la licenciatura en Derecho de la Universidad del Valle de México. Realiza un voluntariado en la Clínica Jurídica del PUDH.