Se condena el asesinato de la periodista
Norma Sarabia en México
y se ve con preocupación
la persistencia de agresiones
contra periodistas en ese país

(Resumen)

17 de junio de 2019
Comunicado 153/19

Washington D.C.- La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condena el asesinato de la periodista mexicana Norma Sarabia en el Estado de Tabasco y observa con preocupación la persistencia de asesinatos contra periodistas, comunicadores y personas ligadas a la prensa. Esta oficina ha contabilizado el número de siete asesinatos en lo que va del 2019 en México, muchos de ellos podrían estar vinculados al ejercicio de su trabajo, grave indicador sobre la permanencia de la violencia en diversas regiones del país.

            La Relatoría Especial insta al Estado mexicano a que investigue de forma completa, efectiva e imparcial estos crímenes, esclarezca sus móviles y determine la relación que pudieran tener con la actividad periodística. Asimismo, recuerda al Estado la urgencia de seguimiento a la implementación de medidas decisivas para fortalecer el mecanismo de protección de periodistas.

            Según información de público conocimiento, la corresponsal del periódico Tabasco Hoy, Norma Sarabia, fue asesinada la noche del martes 11 de junio en la puerta de su domicilio ubicado en la zona de colonia Club Liberal en Huimanguillo, Estado de Tabasco. La reportera también era maestra de educación básica en Villa Chontalpa y, según medios de comunicación local, en sus más de 15 años de carrera se caracterizó por hacer coberturas policiales y denunciar actos de corrupción.

            El editor del periódico Tabasco Hoy, Héctor Tapia, informó qué Sarabia se sentía insegura e incluso habría dejado de firmar algunas notas relacionadas con delincuencia organizada y otros temas delicados en Chontalpa, una región donde se desarrolla muchas actividades delictivas relacionadas con  el tráfico ilegal de drogas y combustible. Este es el segundo asesinato hacia un comunicador en Tabasco en lo que va del 2019. El pasado 9 de febrero fue asesinado el locutor radial, Jesús Eugenio Ramos.

            Según información de público conocimiento, el pasado 2014, Sarabia denunció posibles actos de corrupción de parte de la Policía de su región y acudió a la Fiscalía para Delitos contra Periodistas señalando amenazas que habría recibido. Esta denuncia quedó registrada en la averiguación previa PGR/TAB/CAR-II/121/201.

            Sumado al de Sarabia, esta oficina reportó otros seis asesinatos a periodistas, comunicadores y personas ligadas a la prensa en México en lo que va del año, lo que presenta un panorama de grave violencia y silenciamiento que sucede en el país desde  hace 20 años.

            “Siguen sucediendo los casos alarmantes de periodistas asesinados en México, tal como venía ocurriendo en años anteriores, esto es un llamado urgente para que el Estado adopte medidas decididas para fortalecer el mecanismo de protección de periodistas y reforzar la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE)”, explicó el Relator Especial de la CIDH, Edison Lanza.

            Una señal positiva en ese sentido es que esta oficina recibió la respuesta de parte del Estado mexicano a una carta Art.41, la cual solicitaba información sobre el estado de investigación de los casos de asesinatos a comunicadores en el último par de años en el país. La misma contiene información sobre los avances en el esclarecimiento de los asesinatos de Javier Valdés, Rubén Espinosa y Miroslava Breach.

            La Relatoría Especial recomienda al Estado mexicano la dotación de más recursos a la FEADLE por la magnitud del problema de violencia que enfrentan y recuerda que todos los casos deben ser investigados.

            Tanto la Comisión como la Corte IDH se han referido en varias oportunidades al efecto amedrentador que tienen los crímenes contra periodistas y otros profesionales de medios de comunicación, así como para los ciudadanos que pretenden denunciar abusos de poder o actos ilícitos de cualquier naturaleza.

            El principio 9 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH señala: “[e]l asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.

            La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión es una oficina creada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a fin de estimular la defensa hemisférica del derecho a la libertad de pensamiento y expresión, considerando su papel fundamental en la consolidación y el desarrollo del sistema democrático.

Fuente:
http://www.oas.org/es/cidh/expresion/showarticle.asp?artID=1144&lID=2
(26/06/2019)