Expertos independientes en derechos humanos confirman el uso del hambre como arma de guerra en Sudán del Sur

6 de octubre de 2020

  • Es evidente que tanto el Gobierno como las fuerzas de la oposición han utilizado deliberadamente la inanición de civiles como método de guerra, a veces para castigar a las comunidades que no eran afines, concluye un grupo que investigó la situación y encontró posibles crímenes de lesa humanidad.

La Comisión sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur, un órgano independiente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas publicó este martes un informe que documenta que tanto el gobierno sursudanés como las fuerzas opositoras usaron el hambre como arma de guerra en el conflicto que sufre la nación africana desde su independencia en 2013.

La presidenta de la Comisión, Yasmin Sooka, reveló que la inseguridad alimentaria en los estados de Bahr el Ghazal occidental, Jonglei y Equatoria central está directamente vinculada al conflicto y, por lo tanto, causada casi en su totalidad por el ser humano.

“Es evidente que tanto el Gobierno como las fuerzas de la oposición han utilizado deliberadamente la inanición de civiles como método de guerra en estos Estados, a veces como método para castigar a las comunidades que no eran afines, como en el caso de Jonglei”, añadió.

El informe documenta cómo, entre enero de 2017 y noviembre de 2018, las fuerzas gubernamentales privaron intencionadamente de recursos críticos a las comunidades Fertit y Luo, que vivían bajo el control de la oposición en el estado de Bahr el Ghazal Occidental. Estos actos constituyeron un castigo colectivo para la población y la inanición como método de guerra, señala el estudio.

El comisionado Andrew Clapham especificó que los continuos ataques contra ciudades y aldeas de ese estado provocaron un número significativo de muertes, violaciones, destrucción, incendios intencionales y saqueos de propiedades.

 “La inseguridad alimentaria resultante agravó la física, lo que dejó a los civiles sin otra alternativa que huir. Estas violaciones formaban parte de un ataque generalizado o sistemático dirigido contra la población civil en Bahr el Ghazal Occidental, y pueden constituir crímenes de lesa humanidad“, abundó.

Con el objetivo de abordar estas y otras violaciones de las garantías fundamentales, la Comisión también emitió un documento sobre justicia transicional y rendición de cuentas que busca impulsar la aplicación de los compromisos contraídos en el capítulo 5 del Acuerdo Revitalizado para la Solución del Conflicto en la República de Sudán del Sur.

“El permanente fracaso a la hora de abordar las causas subyacentes del conflicto ha impulsado la batalla política por [el control de] los recursos del país y la corrupción entre las élites políticas, provocando divisiones étnicas, violencia, y agudizando la impunidad”, dijo el Comisionado Barney Afako.

“Sin la aplicación oportuna de un proceso de justicia transicional inclusivo y global, como se prevé en el Acuerdo de Paz, seguirá siendo difícil de alcanzar una paz duradera para Sudán del Sur “, añadió.

La Comisión sobre los Derechos Humanos en Sudán del Sur fue establecida por el Consejo de Derechos Humanos en marzo de 2016 con el mandato de determinar y comunicar los hechos y circunstancias de las presuntas violaciones y abusos graves de los derechos humanos y delitos conexos, incluida la violencia sexual y de género y la violencia étnica, así como de reunir y presentar pruebas y aclarar las responsabilidades al respecto, para acabar con la impunidad y exigir responsabilidades.

Fuente:
https://news.un.org/es/story/2020/10/1481912
(20/10/20)