Heroísmos

Educar en tiempos de opresión

A Mursal Fasihi, adolescente afgana, le parece increíble que no pueda volver al aula, continuar sus estudios y ver a sus amigos. Al igual que muchas, ir a la  escuela ya no es parte de su cotidianidad debido a las restricciones establecidas por los talibanes, quienes hace un año regresaron al poder a raíz de que la fuerza de ocupación estadunidense abandonó el país.

La actual situación que vive ha estropeado su sueño de convertirse en médica, pero ella se mantiene en su empeño. Para combatir la adversidad y hacer posible su anhelo, se ha integrado a la Red de Educadores de Pares Juveniles (Y-PEER), una iniciativa apoyada por agencias de las Naciones Unidas, que busca que las y los jóvenes afganos desarrollen habilidades necesarias para afrontar los retos que tienen a futuro en sus actuales circunstancias.

Contra todo pronóstico, Fasihi tuvo el valor de unirse a una sesión de formación en julio pasado y ahora es una de las 25 capacitadoras juveniles de la ONU en Afganistán. La formación que obtuvo le sirvió para comprender los diversos problemas a los que se enfrentan los adolescentes afganos cotidianamente. Como joven educada en la capital de su país, la ciudad de Kabul, ella no se había dado cuenta de cuántas niñas y adolescentes, especialmente las que viven en pobreza o en zonas remotas, sufren experiencias negativas como el matrimonio precoz y el embarazo adolescente. Ahora tiene ese conocimiento y busca, con toda su voluntad, revertir la situación que las niñas, adolescentes y mujeres afganas padecen actualmente. Ojalá sea así.

Fuente:
https://news.un.org/es/story/2022/10/1515281
(25/10/22)

Heroísmos

Un esfuerzo en contra el desperdicio, el hambre y la desnutrición

La desnutrición, asociada al hambre y la inseguridad alimentaria, es un problema mundial que resulta de una importancia trascendental dentro de las problemáticas sociales y de salud de muchos países. Según la UNICEF, la desnutrición aguda grave sigue poniendo en peligro la vida de 17 millones de niños en el mundo, siendo la causa de la mitad de las muertes de niños menores de 5 años en el mundo.[1]

Esta situación se vive en países con altos índices de pobreza, pero también en países de renta alta entre sectores sociales marginados, tales como los inmigrantes. Este es el caso de Robert Lee y su familia, quienes se trasladaron de Corea a Estados Unidos cuando él era apenas un niño. Viviendo con pocos recursos y muchas carencias, ellos tuvieron que enfrentarse a la angustia de no tener comida segura cada día, experiencia de la que el pequeño Robert aprendió que el desperdicio de los alimentos era algo inconcebible.

Sin embargo, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), un tercio de todos los alimentos producidos a nivel mundial se pierden o se desperdician. La pérdida significativa de alimentos muchas veces es resultado de las decisiones y acciones de los proveedores en la cadena alimentaria, excluyendo a los minoristas, proveedores de servicios de alimentos y consumidores. Esta pérdida se origina a lo largo del proceso de producción y recolección, almacenamiento y distribución de los alimentos.[2]

Ante esta realidad que él mismo vivió en carne propia, Robert Lee fundó la Rescuing Leftover Couisine, una organización altruista que procura la prevención del desperdicio de alimentos y que tiene por objetivo terminar con el hambre.[3] El trabajo de la organización consiste en conectar –por medio de una aplicación desarrollada especialmente– a las comunidades donde hay personas con necesidades alimentarias con restaurantes, hoteles y empresas de alimentos que tienen desperdicio de comida. Así, los alimentos son donados a personas que los necesitan en lugar de ir a la basura. También trabajan para concientizar a todas las familias sobre la cantidad de alimentos que se desechan en casa, ya que el desperdicio se da igualmente a nivel personal.[4] El esfuerzo valioso de Robert ha permeado en todo Estados Unidos, pero su objetivo es que su labor se extienda en otros países del mundo, y para ello se deben sumar los esfuerzos de muchas más personas y actores políticos relevantes en esta lucha por la concientización y la realización de acciones que ayuden a disminuir el desperdicio de comida y a redistribuir los alimentos entre la gente con más necesidades.


[1] UNICEF, “17 millones de niños sufren desnutrición aguda grave en el mundo”, disponible en: https://www.unicef.es/prensa/17-millones-de-ninos-sufren-desnutricion-aguda-grave-en-el-mundo (última consulta: 4/10/22).

[2] Jocelyn Soto, “¿Cuánta comida se desperdicia en el mundo y cómo afecta al planeta?”, disponible en: https://www.greenpeace.org/mexico/blog/9103/cuanta-comida-se-desperdicia-en-el-mundo-y-como-afecta-al-planeta/ (última consulta: 4/10/22).

[3] Sitio electrónico de la organización: https://www.rescuingleftovercuisine.org/  (última consulta: 4/10/22).

[4] “4 historias de personas que se atrevieron a ser diferentes”, disponible en: https://tengoiniciativa.com/contenido-adicional/personas-que-se-atrevieron-a-ser-diferentes/ (última consulta: 4/10/22).

Heroísmos

Ciudadanos del mundo

Todos los grandes movimientos de población han contribuido – y lo siguen haciendo- al enriquecimiento de las culturas, tanto de las sociedades receptoras como de los propios migrantes. Con migración nos referimos al desplazamiento de personas que consiste en dejar temporal o definitivamente el lugar de residencia para habitar en otro debido a motivos económicos, sociales, políticos, bélicos, etcétera.

Frente a los flujos migratorios, la actitud de las sociedades receptoras ha sido muy diversa, no sólo de país a país, sino incluso al interior de la misma nación, dependiendo de la coyuntura en que el fenómeno se presenta. Actualmente, la mayor parte de los países “receptores” de inmigrantes (trátese de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, España o Alemania), están preocupados por la regulación y control de sus fronteras y de la población que llega a sus territorios. A pesar de las diferencias existentes entre sus respectivas leyes, todos han legislado en este sentido, alegando motivos como la seguridad y el desempleo que puede provocar en la población ya radicada. Además, algunos sectores de las sociedades de destino reaccionan negativamente contra los migrantes: la xenofobia, manifiesta en los prejuicios racistas y de rechazo al extranjero, así como el auge de grupos neonazis o de extrema derecha, son respuestas nada deseables, pero presentes.

Contrario a estas posturas está la actitud plenamente solidaria de César de Miguel, profesor jubilado de Bilbao, España, quien literalmente se sienta en plena calle en una silla portátil al lado de Evans Isibor, migrante de origen africano a quien asesora en lengua, matemáticas y todas las asignaturas que se requieren para aprobar la ESO (Educación Secundaria Obligatoria). Según reporta el portal electrónico del diario El País, Evans salió de su natal Nigeria a la temprana edad de 15 años en busca de una vida digna y de condiciones para prosperar, pues su padre era un granjero con pocas posibilidades económicas. Durante muchos años laboró en diversas zonas de España en trabajos de carpintería, pintura y construcción, hasta que llegó a Bilbao y decidió matricularse para continuar sus estudios truncos desde su país de origen. Así, todas las mañanas se sienta junto a un letrero que dice: “por favor, ayúdame para trabajar”.

El profesor jubilado vive cerca de donde Evans pide ayuda. Según Pedro Gorospe, reportero que suscribe la nota periodística, César habla con los migrantes de la cercanía para saber si los puede ayudar en algo. De comenzar brindando algo de comida a Evans, y al saber de su interés en estudiar, el docente pasó a inaugurar su “instituto callejero”, donde por más de un año ha asesorado al estudiante nigeriano, quien muestra progresos en matemáticas y lengua. Sin embargo, el principal reto de Evans es llegar a dominar el idioma español, pues esta habilidad sería la base para logros subsecuentes, incluida la consecución de un mejor trabajo.

En septiembre, mes en el que se conmemora el Día Internacional de la Alfabetización, es de la mayor importancia destacar el deber de proporcionar a niños, jóvenes, adultos y grupos de población en condiciones de vulnerabilidad, las condiciones de posibilidad para desarrollar las capacidades de lectura, escritura y aritmética, que a su vez hacen posible el desarrollo individual y social, esencial para lograr la igualdad de género, erradicar la pobreza, y garantizar el desarrollo, la paz y la democracia, entre otros objetivos trascendentales.

El empeño común de estos dos hombres, la vocación y entrega docente de uno, así como el esfuerzo y voluntad de aprendizaje del otro, se convierten en auténticos actos heroicos en el panorama de una sociedad plagada de desigualdades rampantes, discursos de odio en ascenso y violaciones constantes a los derechos humanos. No sin motivo una mujer grita al pasar frente a la casa número 57 de la calle Rodríguez Arias, en el centro de Bilbao: “Sois unos héroes.”

Fuente:
https://elpais.com/espana/2021-10-13/la-academia-solidaria-del-profesor-cesar.html
(28/08/22)

Heroísmos

Perseverancia y compromiso: virtudes de género

Nancy Yáñez es oriunda del estado de Morelos, México. De joven estudió biología y realizó un posgrado en conservación y aprovechamiento de recursos naturales en la Universidad Autónoma Metropolitana de la Ciudad de México. Con una formación realmente sólida, incursionó en el mundo laboral con mucho entusiasmo.

Lo que ella nunca imaginó fueron las grandes dificultades que tendría que enfrentar para ejercer su profesión, pues al mismo tiempo que consiguió una oportunidad laboral importante, se embarazó y tuvo un hijo. En esas condiciones, similares a las de muchas otras profesionistas y mujeres trabajadoras, solicitó a sus jefes que modificaran su horario de trabajo. Sin embargo, éstos no accedieron y ella tuvo que abandonar su puesto.

Como una alternativa, la bióloga morelense decidió trabajar en el negocio de su marido, una consultoría dedicada a temas sociales y ambientales, lo que le permitió entrar en contacto con su comunidad y conocer de primera mano sus problemas y dificultades, pero también sus ventanas de oportunidad y potencialidades.

En este punto de su vida, Nancy ya se había encontrado con diversos obstáculos. Uno de ellos fue el prejuicio muy difundido de que las mujeres deben dedicarse exclusivamente a las tareas del hogar, a cuidar a los hijos y atender al esposo, no a cursar estudios de educación superior. Más adelante, ya como profesionista, tuvo que padecer el que las comunidades escucharan con reticencia sus afirmaciones y le dieran menos valor a los aportes que realizaba en comparación con los de sus compañeros varones.

Por fortuna, pero sobre todo gracias a su empeño y perseverancia, con el tiempo las cosas cambiaron. En la actualidad, Nancy ha estrechado los vínculos con las mujeres de su comunidad, a quienes ayuda a comercializar una gran cantidad de productos artesanales como café, mezcal y toda clase de tejidos. En esta empresa ha contado con el apoyo de ONU Mujeres, logrando un éxito considerable. Su caso demuestra que, a pesar de los múltiples factores que impiden alcanzar la igualdad de género, la voluntad férrea y la solidaridad colectiva de las mujeres continúan abriendo caminos y reduciendo brechas en el terreno económico y en otros. Es preciso que la sociedad en su conjunto, incluidos los varones, les brinden todo el apoyo que sea posible.

Fuente:
https://news.un.org/es/story/2022/07/1511822
(26/07/22)

Heroísmos

Chaika: una “gaviota” surcando el espacio exterior

Corría el año 1937, la Unión Soviética atravesaba uno de los períodos más cruentos de su breve historia. En Bolshoye Máslennikovo, aldea ubicada en un distrito de la región central de Rusia, el matrimonio entre un conductor de tractores y una trabajadora textil, ambos migrantes bielorrusos, daba a luz a una niña de nombre Valentina Tereshkova. En ese momento, nadie imaginaba que la recién nacida estaría llamada a realizar una de las proezas espaciales del siglo XX.

Previamente, la vida le presentó algunas pruebas de gran dificultad. Cuando apenas contaba con dos años de edad, la pequeña Valentina perdió a su padre, quien falleció en el frente oriental de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Ante esas circunstancias, ingresó tardíamente a la escuela y al poco tiempo tuvo que abandonarla. Sin embargo, no desertó. Su deseo de conocer la hizo continuar con su educación a través de cursos por correspondencia. Igual que su madre, fue trabajadora textil y, en su tiempo libre, se aficionó a la práctica del paracaidismo hasta volverse experta.

Esa habilidad y su origen humilde fueron determinantes para que, en 1962, Valentina fuera seleccionada de entre cuatrocientas candidatas para pilotar la nave Vostok-6, que la llevaría a orbitar la Tierra. La misión era secreta así que tuvo que mentir a su madre y decirle que salía a practicar paracaidismo. El nombre clave que le asignaron fue “Chaika”, que en ruso significa “Gaviota”.

El 16 de junio de 1963, a las 10:30 horas, Valentina entraba en la órbita terrestre y con ello se convertía en la primera mujer en volar al espacio exterior con sólo 26 años de edad. Su hazaña duró 71 horas, lapso en el que dio 48 vueltas a la Tierra, más tiempo de lo previsto debido a un error de cálculo. Al volver, aterrizó sin dificultad en una región de Kazajstán, donde los pobladores se acercaron por curiosidad y le brindaron su apoyo.

La noticia se regó por todo el mundo. Las autoridades le organizaron una serie de homenajes y continuó su trayectoria académica y política. Estudió ingeniaría y fue funcionaria del régimen. En cada una de sus actividades representó a las mujeres y defendió su derecho a la igualdad de oportunidades. Desde entonces, Valentina Tereshkova es considerada un símbolo feminista y un ejemplo para las mujeres profesionistas que continúan abriéndose brecha en diferentes campos de la ciencia y la tecnología.

Fuentes:
Michel Olguín Lacunza, “Valentina Tereshkova, la primera mujer en conquistar el espacio”, UNAM Global, disponible en https://unamglobal.unam.mx/valentina-tereshkova-la-primera-mujer-en-conquistar-el-espacio/ (última consulta: 27/6/22). Isabel Valdés e Isabel Rubio, “Mujeres en la ciencia. Valentina Tereshkova”, El País, disponible en: https://elpais.com/especiales/2018/mujeres-de-la-ciencia/valentina-vladimirovna-tereshkova.html
(última consulta: 27/6/22).

Heroísmos

Una mexicana en el Sahara Occidental

Cuando cumplió 15 años, en lugar de pedir una fiesta con vestido de princesa y muchos invitados, Josefina decidió ingresar al ejército mexicano. Cuando los militares acudieron a su escuela secundaria y brindaron información al respecto, al igual que muchas personas de escasos recursos, ella vio una excelente oportunidad de estudio y desarrollo personal.

Una vez dentro del ejército, se le presentó la oportunidad de viajar a Estados Unidos, donde aprendió a hablar inglés, lo que amplió su panorama y aumentó sus posibilidades a nivel mundial. Al participar en unos cursos, conoció lo que eran los cascos azules y por su propia voluntad decidió incorporarse a este cuerpo de paz de la Organización de las Naciones Unidas, que tiene varias misiones desplegadas a lo largo y ancho del mundo.

En la actualidad, la teniente coronel Josefina Patlán cuenta con más de 30 años de servicio en las fuerzas armadas mexicanas y desde finales de 2021 forma parte de la Misión de Naciones Unidas para el Sahara Occidental (MINURSO), ocupando el puesto de Jefa de la Sección de Adiestramiento, una de las principales del Cuartel General en tanto que se encarga de recibir al personal militar nuevo y asegurarse de que cuentan con las aptitudes necesarias para desempeñarse en la misión.

Junto con ella, hay tres mexicanos más desplegados en aquel desierto africano, portando dignamente el uniforme de los cascos azules y colaborando en la resolución de los problemas de aquella región. Sin duda, su trabajo es motivo de orgullo nacional y un ejemplo de lo que puede hacerse si hay voluntad de cooperación entre países.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2022/05/1509422
(10/06/22)

Heroísmos

Salvavidas improvisada

Ocurrió en Chihuahua, Chihuahua. Una jovencita se encontraba jugando con sus compañeras y compañeros de escuela en una acequia de riego, según reporta el portal de El Heraldo local. Los chicos y las chicas se sumergían en el cuerpo de agua y se divertían lanzándose chorros entre ellos.

De pronto, Susana, quien era parte del grupo, notó cómo uno de sus compañeros tenía dificultades para flotar y comenzó a patalear y dar manotazos, evidencia clara de que se estaba ahogando. Sin pensarlo dos veces, ella se lanzó hacia donde se encontraba el chico, lo sacó y aún fue capaz de brindarle los primeros auxilios. Sus compañeros se quedaron atónitos y no supieron reaccionar a tiempo, a diferencia de ella, quien ahora sabemos que ha tenido cursos de natación y también de rescate.

Gracias a su intervención valiente, fue posible salvar una vida del otro menor de edad. Como acto de reconocimiento, el presidente municipal de aquella localidad, Marcial Márquez Gutiérrez, le entregó un premio y celebró el gesto heroico de Susana en una ceremonia en la que estuvieron presentes los familiares y compañeros de la chica, así como funcionarios del ayuntamiento.

Sin duda, el acto es para celebrarse y también para recordar el papel trascendental que desempeñan o que pueden desempeñar las niñas y adolescentes en nuestra sociedad, siempre que se les permita tener igualdad de oportunidades y acceso a la educación.

Fuente:
https://www.elheraldodechihuahua.com.mx/local/delicias/premian-a-nina-por-acto-heroico-salvo-de-ahogarse-a-otro-menor-8160393.html
(28/04/22)

Heroísmos

De Palestina al Sistema Solar

El conflicto palestino–israelí lleva décadas sin resolverse, lo que constituye un grave pendiente de la diplomacia internacional. Con todo, en medio de los altibajos y los episodios de violencia recrudecida, es posible encontrar en esas tierras historias de vida que llenan de esperanza e inspiración. Es el caso de Loay Elbasyouni, palestino nacido en los territorios ocupados, que estudió en una escuela dirigida por la ONU en la franja de Gaza.

Aun cuando su entorno era desafiante, Loay tuvo desde niño la suficiente determinación y pasión para perseguir sus sueños de contribuir a solucionar los problemas del mundo mediante el estudio de la ciencia y la tecnología. Sin embargo, tuvo que abandonar su tierra y, cuando llegó a Estados Unidos, también tuvo que abandonar los estudios universitarios. Su familia tuvo una suerte parecida a la de cientos de miles de palestinos que, huyendo del conflicto, se refugiaron en el extranjero aun cuando tuvieron que dispersarse, de tal modo que ahora tiene hermanos en Estados Unidos, Alemania y Turquía.

Pasado el tiempo, las condiciones mejoraron para Loay, que pudo terminar la universidad y trabajar energía alternativa y vehículos eléctricos, donde adquirió la experiencia necesaria que le permitió ser seleccionado por la NASA, la agencia espacial estadunidense, para dirigir los aspectos relacionados con la generación de electricidad de los componentes eléctricos y electrónicos del Ingenuity, el helicóptero robótico que llegó a Marte junto con el rover Perseverance, con la misión de volar por primera vez en el planeta rojo a fin de estudiar sus condiciones físicas y ayudar a futuras misiones.

“Hay que seguir adelante, no importa lo que se te presente, uno tiene que intentar alcanzar sus objetivos. Se trata de creer en uno mismo”, comenta.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/interview/2022/03/1506042
(26/03/22)

Heroísmos

Luchar para ser un@ mism@

Semi Alisha Fermond no eligió el lugar ni el cuerpo en el que nació, ni tampoco las múltiples adversidades a las que habría de enfrentarse por ambas circunstancias, pues a las innumerables dificultades económicas y sociales que padece el conjunto de la población de Haití, su país de origen, derivadas de terremotos e inundaciones, golpes de estado y violencia política, Semi tuvo que agregar las dificultades de ser una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre.

Entre tales dificultades está el mayor grado de vulnerabilidad a contraer VIH/Sida, la falta de una legislación que proteja a las personas transgénero y les permita realizar cambios en los datos de sus documentos oficiales, la discriminación laboral (que muchas veces les orilla a la prostitución), la violencia física de parte de policías y otras personas servidoras públicas, así como la falta de servicios adecuados para llevar a cabo la transición que anhela.

Ante este panorama adverso, Semi ha tomado dos determinaciones. La primera ha sido militar a favor de personas que, como ella, sufren discriminación y violencia por su condición de género. Para ello, esta joven trabaja en Kay Trans Ayiti (“Casa Trans Haiti” en criollo), un lugar en el que las personas transgénero pueden encontrar alojamiento, comida y asistencia psicológica para superar los problemas que han enfrentado a lo largo de sus vidas. Además, también colabora con la organización Acción Comunitaria para la Integración de Mujeres Haitianas Vulnerables, que cuenta con el apoyo de dos programas de la ONU.

La segunda determinación que Semi ha tomado es salir de Haití en busca del proceso que le permita cumplir su transición de género, para luego regresar y continuar la lucha por el respeto de los derechos de la comunidad trans. Su labor cotidiana y su visión de futuro son un ejemplo de valor y compromiso en la defensa de los derechos humanos propios y de los demás.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/interview/2022/02/1504312
(28/02/22)

Heroísmos

La cultura se desplaza, pero no se despoja: El caso de una joven indígena y lideresa social en Colombia

Desde hace décadas, Colombia vive en medio de un conflicto armado que parece no dar tregua a nadie. En este doloroso proceso, muchas personas se han visto obligadas a abandonar su comunidad para poner a salvo sus vidas. Este es el caso de Deisy Liliana, una mujer indígena de la etnia kamsá, quien tuvo que salir del valle de Sbundoy, al sur de aquel país, pues su padre fue amenazado por ser líder comunitario. El caso del papá de Deisy no es aislado. La Oficina de Naciones unidas para los Derechos Humanos estima que 78 líderes sociales fueron asesinados en Colombia en 2021, si bien hay muchos más casos que están pendientes de corroboración.

Deisy abandonó su comunidad cuando sólo tenía 17 años. Junto con su familia arribó a Mocoa, capital del departamento de Putumayo. Ahí debió adaptarse y cambiar de ropa según la usanza de la ciudad, dejando su traje tradicional a un lado y colocándose unos jeans de mezclilla. Buscó trabajo pero, debido al fuerte estigma que padecen los desplazados, no tuvo el éxito deseado, así que debió elaborar y vender artesanías kamsá (collares, pulseras, aretes, balacas, etcétera) para mantenerse y para mantener a su hijo recién nacido.

En 2017, una lluvia intensa desbordó los ríos de Mocoa y una avalancha se llevó centenares de casas, incluido el resguardo indígena en el que habitaban Deisy y su familia. La tragedia incluyó la muerte de 334 personas. Ante ese escenario tan catastrófico, el gobierno de Colombia y las Naciones Unidas, a través de la Organización Internacional del Trabajo, impulsaron el programa “Formándonos para el futuro”, mediante el que Deisy recibió la oportunidad de educarse y ser capacitada para mejorar sus oportunidades.

Graduada como técnica de sistemas, Deisy aprendió a usar programas de cómputo, diseñar páginas web y manejar redes sociales. Además, desarrolló la vocación de servicio comunitario que su padre le había enseñado con el ejemplo. Con estas herramientas logró promover algo que la violencia y el desplazamiento estuvieron a punto de arrebatarle: su cultura.

En la actualidad, Deisy trabaja para su comunidad a través del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. En sus ratos libres, fusiona sus conocimientos de la Tecnologías de la Información y la Comunicación con la elaboración de artesanías, que vende a través de redes sociales. Más que un negocio o un emprendimiento, para ella es una forma de difundir y dar a conocer su cultura. En este “tiempo de híbridos”, su historia es una muestra de que es posible combinar armoniosamente la tradición con la innovación.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2022/01/1502822
(02/02/22)

Heroísmos

Una mujer en defensa de los indígenas amazónicos

En 2021, los derechos humanos de diverso tipo fueron objeto de ataque, pero muchas personas valientes continuaron en su empeño de hacerlos respetar, en particular para los grupos en condiciones de vulnerabilidad.

Ese fue el caso de Joenia Wapichana, líder indígena en Brasil, quien cuenta con más de 30 años de experiencia en defensa de las comunidades indígenas que viven en la selva del Amazonas. Sus objetivos principales han sido la lucha por la educación indígena, el deslinde y protección de sus tierras, así como en contra de la discriminación.

En 2018, Wapichana fue la primera mujer indígena elegida como miembro del Parlamento Federal de Brasil. La particularidad de su campaña fue que todos sus actos de promoción política fueron auspiciados mediante el apoyo económico directo de sus simpatizantes. Ese mismo año, la ONU le entregó el Premio de Derechos Humanos.

Durante la entrevista que le hizo ONU Noticias en 2021, Wapichana abogó por más recursos para la lucha en contra de la discriminación institucionalizada, un problema estructural en Brasil. “La sociedad tiene que entender que la discriminación de los indígenas siempre ha existido en Brasil. Esa discriminación existe y no es reconocida”, aseguró.

“Cuando una persona ha sufrido discriminación racial, o está sufriendo racismo, es necesario protegerla con todo el peso de la ley. Hay que denunciar el incidente, aunque no salga nada de ello. Es importante que dejemos constancia de lo que estamos atravesando”.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2021/12/1501792
(28/12/21)

Heroísmos

Con la esperanza a cuestas

Cuando Ramiro González Cruz era sólo un adolescente que acababa de terminar el bachillerato, se enfrentó a la dura realidad de tener que decidir entre dos únicas opciones de futuro: casarse y trabajar como campesino, permaneciendo en su comunidad, o migrar hacia el norte y enviar toda su vida dinero a su familia en calidad de remesas.

Oriundo de San Isidro El Costache, Oaxaca, viajó cientos de kilómetros hasta llegar a Sinaloa, donde tuvo que trabajar jornadas extenuantes, de más de doce horas al día, pizcando tomate, jitomate y chile por 500 pesos al día. Sin embargo, la pesada carga de trabajo lo hizo recapacitar y volver para estudiar una carrera técnica para posteriormente cursar una licenciatura en Innovación de Negocios y Marketing, así como un curso en línea impartido por la Universidad de Harvard.

Con tan solo 24 años, este joven indígena zapoteco se hizo acreedor al Premio Estatal de la Juventud 2021 de Oaxaca por su proyecto Expandiendo mentes, con el que busca conseguir recursos públicos y privados para otorgar becas a jóvenes que destaquen en sus estudios, pero provengan de comunidades marginadas o familias de escasos recursos. Hablante de cuatro idiomas, Ramiro también ejerce como intérprete en la Defensoría Pública del Estado, ayudando a personas indígenas en situación de reclusión que no hablan el español. Además, es promotor de la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente del objetivo 1 (acabar con la pobreza) y el objetivo 4 (educación de calidad), en su comunidad. Su historia es ejemplo y esperanza para las generaciones más jóvenes, que tendrán que lidiar con los problemas del futuro.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2021/12/1500732
(6/12/21)

Heroísmos

Los hijos de África: el rostro de nuestra tercera raíz

Aunque se les considera como herederos de una tradición e identidad extraordinaria, además de representantes de la “tercera raíz” de nuestra cultura, hasta hace poco tiempo la población afrodescendiente se encontraba excluida de la historia e invisibilizada en cuanto a sus condiciones sociales de desigualdad y discriminación en México y el mundo. 

Apenas el 9 de agosto de 2019, en el Diario Oficial de la Federación se publicó la reforma que adiciona un apartado C al artículo 2º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el objetivo de fomentar el desarrollo y la inclusión de la población afromexicana, reconociendo sus derechos. A su vez, el Censo de Población y Vivienda 2020 elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) incluyó por primera vez a la población afromexicana y afrodescendiente en sus apartados, arrojando la cifra de 2,576,213 personas que se autorreconocen como tales, lo cual representa el 2% de la población total en México.

A nivel mundial, el pasado 2 de agosto de 2021 la Asamblea General de las ONU decidió establecer el Foro Permanente de Afrodescendientes[1] y, el 31 del mismo mes, se celebró por primera vez el Día Internacional de las Personas Afrodescendientes, también decretado por el máximo organismo internacional.[2]

Sin duda, estas y otras acciones constituyen una serie de importantes avances en el reconocimiento y promoción de los derechos y libertades fundamentales de la población de orígenes africanos. Sin embargo,  no son ni deben verse como una donación graciosa de parte de la comunidad internacional, los gobiernos y las autoridades, sino que son fruto del esfuerzo de muchas personas que, desde distintos ámbitos, han luchado por reivindicar sus raíces y defender los derechos de su colectividad.

Este es el caso de Celeste Sánchez Sugía, joven afromexicana oriunda de Iztapalapa, Ciudad de México. Junto con su madre, quien provenía de Guerrero, una de las entidades en las que hay más concentración de población afrodescendiente, desde niña vivió episodios de burla y discriminación racial en el transporte público, en la escuela y en el trabajo, que le generaron problemas de autoestima y de aceptación. Con el tiempo pudo superar dichas adversidades y convertirse en una activista feminista, estudiar psicología e ingresar al doctorado en Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Con sólo 32 años y una larga carrera de lucha, compromiso social y estudio a cuestas, Celeste se ha convertido en la primera mujer afromexicana que llega al Senado de la República. Desde ahí, ella trabaja por armonizar las leyes a fin de que mencionan a este grupo de población y se reconozcan jurídicamente sus derechos. También busca detectar y atender los principales problemas que tienen las poblaciones afromexicanas que sufren pobreza, desigualdad, marginación y discriminación. La historia de Celeste es un botón de muestra de lo que las personas son capaces de hacer en beneficio de los grupos de población a los que ellas mismas pertenecen.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2021/10/1496012
(4/11/21)


[1] ONU, “La Asamblea General decide establecer el Foro Permanente de Afrodescendientes”, PERSEO, revista electrónica del Programa Universitario de Derechos Humanos de la UNAM, núm. 104, septiembre de 2021. Disponible en: http://www.pudh.unam.mx/perseo/la-asamblea-general-decide-establecer-el-foro-permanente-de-afrodescendientes/ (última consulta: 4/11/21).

[2] ONU, “El planeta se une para conmemorar el primer Día Internacional de los Afrodescendientes”, PERSEO, revista electrónica del Programa Universitario de Derechos Humanos de la UNAM, núm. 104, octubre de 2021. Disponible en: http://www.pudh.unam.mx/perseo/el-planeta-se-une-para-conmemorar-el-primer-dia-internacional-de-los-afrodescendientes/ (última consulta: 4/11/21).

Heroísmos

Todavía creo en esta ciudad: una artista contra el racismo

Amanda Phingbodhipakkiya es una mujer talentosa por donde se mire. Proveniente de una familia de inmigrantes tailandeses e indonesios radicados en Atlanta, graduada como neurociéntífica y posteriormente convertida en artista plástica, Amanda es admirada y ampliamente conocida en el mundo del arte por sus exploraciones en torno al feminismo, la ciencia y la comunidad. Su capacidad expresiva y su empatía la han convertido en ícono y portavoz de las personas de origen asiático que residen en Estados Unidos, quienes de manera reciente han padecido el aumento de actos de discriminación racial en su contra bajo el infundado prejuicio de que ellos son los principales responsables de la pandemia y de la propagación del COVID-19.

En la primavera de 2021, la Comisión de Derechos Humanos de Nueva York le encomendó a Amanda la realización de una campaña que, bajo el lema I still believe in this city (Todavía creo en esta ciudad), concientizara a los transeúntes sobre el aumento de la violencia y de las expresiones de odio en contra de los asiático-americanos. En consecuencia, la ciudad quedó cubierta de carteles, murales y anuncios espectaculares en los que se muestran imágenes de personas de origen asiático bajo una perspectiva afable y optimista, mientras que el texto que los acompaña contiene frases de protesta y denuncia como “Yo no te enfermé”. El contraste entre los mensajes de las imágenes y los textos tiene la intención de causar mayor impacto en los espectadores.

La exposición de  las obras de arte de Amanda en el espacio público de Nueva York ha sido aplaudida y elogiada por todos. Su ejemplo debería ser replicado en muchas otras ciudades de Estados Unidos y el mundo, en particular en un contexto en el que los ataques racistas en contra de asiáticos, el antisemitismo y otras formas de xenofobia y discriminación racial, se han incrementado de forma alarmante. Ante estas oleadas de discursos de odio, el arte y los artistas comprometidos con la defensa de la diversidad cultural, los derechos humanos y  la dignidad de la persona, deben alzar la voz y dejarse escuchar.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2021/09/1495832
(26/09/21)

Heroísmos

Francisco Tenamaztle: un pionero en la defensa de los derechos indígenas

Hace 500 años, la toma de México-Tenochtitlan por parte del ejército encabezado por Hernán Cortés representó el comienzo de un proceso de conquista y colonización que marcó la historia del mundo y de este país. A partir de entonces, a lo largo y ancho del Nuevo Continente se desataron guerras de dominación para instaurar un orden social que, basado en el racismo y la discriminación, afectó a la población indígena y a los afrodescendientes traídos a estas tierras en calidad de esclavos, poniendo en tela de juicio, cuando no conculcando cruelmente, sus derechos y libertades fundamentales.

En esos tiempos, conviene recordar, la época moderna se hallaba en sus albores y la doctrina de los derechos humanos no estaba vigente. De hecho, habrían de pasar más de 350 años para que la Revolución Francesa proclamara la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano en 1789. Sin embargo, aún cuando fuera de forma incipiente, a través del discurso de algunas figuras destacadas comenzaron a aflorar las primeras nociones de respeto y defensa de la dignidad de la persona como principio universal.

Una de esas figuras fue la de Francisco Tenamaztle, guerrero indígena perteneciente a la elite gobernante de los caxcanes y férreo defensor de los derechos de su etnia. Tenamaztle era hijo del señor de Nochistlán, cabecera municipal que había sido incorporada a la encomienda otorgada al capitán español Miguel de Ibarra. Los abusos de éste y otros encomenderos provocaron la rebelión generalizada de varios pueblos originarios del territorio entonces conocido como Nueva Galicia (correspondiente a los actuales estados de Nayarit, Jalisco y Zacatecas), dando inicio a la denominada Guerra del Mixtón (1541-1542). De inmediato, Tenamaztle se puso a la cabeza de las fuerzas indígenas que enfrentaron a los ejércitos de españoles y aliados.

Al inicio del conflicto, los indígenas rebeldes obtuvieron algunas victorias militares e incluso pusieron bajo sitio la ciudad de Guadalajara. Posteriormente, la llegada a la región del Virrey Antonio de Mendoza, al mando de un ejército de aliados numeroso, inclinó el fiel de la balanza a favor de los españoles. Tenamaztle decidió rendirse y fue tomado preso pero pronto liberado por sus seguidores en el cerro del Mixtón. Enseguida, comenzó una lucha de resistencia que duró nueve años. En 1551, tras una ardua guerra de guerrillas, el líder de los caxcanes se rindió y al siguiente año fue enviado a España para ser juzgado por el Consejo de Indias.

Ya en la península ibérica, Tenamaztle entró en contacto con Fray Bartolomé de las Casas y quedó influido por el pensamiento humanista del dominico, quien le ayudó a preparar su defensa. En el documento que presentó ante el Consejo de Indias y ante el Rey Carlos I, Tenamaztle denunció las injusticias y malos tratos cometidos en contra suya, de su pueblo y de sus principales, las cuales incluyeron el ahorcamiento de nueve caciques y de innumerables vasallos, así como la esclavización de los presos y el despojo de sus propiedades. Además, reivindicó su derecho natural a la rebelión ante la opresión que los españoles disfrazaban de guerra justa y santa.

En la actualidad, la intriga persiste pues se desconoce el desenlace de esta trama. Los historiadores aún se hallan a la espera de nuevos hallazgos documentales que arrojen luz sobre el veredicto con el que el Consejo de Indias concluyó el caso. Sin embargo, los testimonios recuperados han sido suficientes para que un especialista como Miguel León Portilla considere a Francisco Tenamaztle no sólo como un heroico guerrero caxcan, sino también como un precursor de los derechos humanos, defendiéndose y defendiendo a su pueblo ante los tribunales imperiales.

Escrito con información de:
https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Tenamaztle
(26/07/08)

Heroísmos

Su pasión, el deporte. Su patria, el mundo

Los Juegos Olímpicos de Japón 2020, celebrados un año después debido a las medidas de confinamiento adoptadas por los gobiernos para hacer frente a la pandemia de COVID-19, han constituido un respiro y un aliento para la humanidad al traer consigo emociones, historias sorprendentes y, sobre todo, un mensaje de esperanza y de paz.

Una de las gratas sorpresas que ha traído la justa deportiva, que esta ocasión tiene su sede en la moderna ciudad de Tokio, es la participación del Equipo Olímpico de Refugiados por segunda ocasión consecutiva. Su primera aparición fue en Brasil 2016, luego de que el Comité Olímpico Internacional estableciera un fondo de apoyo para que personas y/o atletas con estatus de refugiado practicaran un deporte a nivel profesional.

El Equipo Olímpico de Refugiados es un hito en la historia del deporte en tanto que no representa a una nacionalidad en específico sino al conjunto de personas que han sido desplazadas por la fuerza debido a diferentes causas como persecución, conflictos armados, violencia, violaciones graves a derechos humanos, entre otros. Para 2020, la cantidad de personas en esta condición fue de 82,4 millones, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).[1] La cifra es de tal magnitud que bien podría corresponder a la población total de un país.

La referida delegación se compone de 29 atletas que participan en disciplinas como ciclismo, boxeo y natación, y provienen de 11 países, la mayoría de éstos afectados por la guerra, el hambre y la crisis. Tal es el caso del taekwondoin Abdullah Sediqi, la judoca Nigara Shaheen y la ciclista Masomah Ali Zada, quienes tuvieron que salir de Afganistán a causa de la guerra. También es el caso de la ciclista Ahmad Badreddin Wais, quien tuvo que abandonar Siria al estallar la guerra y ahora vive en Suiza, donde se ha preparado para alcanzar la meta olímpica y subir al podio. Otro caso es el del boxeador Eldric Sella Rodríguez, originario de Caracas, Venezuela, que tuvo que dejar su país debido a la crisis política por la que atraviesa. Así como ellos, sus compañeros de delegación olímpica tienen historias de vida difíciles pero extraordinarias. Las circunstancias los alejaron de su lugar de origen pero su pasión por el deporte los hizo parte y representación de una patria más vasta: la de los refugiados del mundo.

Escrito con información de:
https://cnnespanol.cnn.com/2021/07/23/juegos-olimpicos-tokio-equipo-olimpico-refugiados-orix/
(28/07/21)


[1] ACNUR, “Datos básicos”. Disponible en: https://www.acnur.org/es-mx/datos-basicos.html [Última Consulta: 29/07/21]

Heroísmos

Una mujer en lucha contra la trata

Hija de un matrimonio sirio-tunecino, Racha Haffar fue criada en Dubái, en el seno de una familia y una sociedad conservadoras, en las que los varones ostentaban mayor libertad, así como una serie de privilegios que los colocaban por encima de las mujeres. Desde su niñez y durante su juventud, Racha buscó resistir y romper con ese orden patriarcal. Fue entonces que obtuvo una beca para estudiar en Inglaterra.

Ya residiendo en el país que ha sido cuna de la industrialización y uno de los centros financieros globales de mayor importancia, a partir de su búsqueda de trabajo para obtener un dinero extra, se enteró de los graves riesgos que la niñez de Túnez enfrentaba debido a la trata de personas. Habiendo cobrado conciencia de ello, decidió orientar su tesis de maestría al estudio de ese fenómeno circunscrito a las mujeres.

Su compromiso con el tema la llevó más lejos aún. En 2016 formó “Not4Trade”, la primera organización contra la trata en Túnez, todo un suceso si se considera que,  en la región árabe, las víctimas de este crimen se cuentan por millones, sin que los gobiernos tomen medidas efectivas al respecto.

En la actualidad, Racha Haffar es una reconocida activista de los derechos humanos de las mujeres en Túnez. Además de ser presidenta de la ONG que fundó, es miembro del Grupo de Trabajo de Jóvenes para Beijing+25 de ONU Mujeres. Ella es parte del personal que se encuentra en la primera línea de lucha en contra de la trata. Su labor merece ser custodiada y acompañada por la comunidad internacional, más aún en el contexto de restricciones generado por la pandemia de COVID-19. 

Escrito con información de:
https://www.unwomen.org/es/news/stories/2019/11/i-am-generation-equality-racha-haffar-anti-trafficking-activist
(29/06&21)

Heroísmos

En la orilla de un doceavo piso

El portal electrónico Faro de Vigo reporta el caso de un vecino y una oficial de policía que, en el barrio de Navia de aquella ciudad española, salvaron a una persona de edad de precipitarse por accidente desde el ventanal de su casa, ubicada en el duodécimo piso de un edificio.

La fuente indica que la persona de edad se encontraba atravesando un estado de confusión cuando uno de sus vecinos se percató que estaba en situación de extremo peligro, así que no dudó en subir a toda velocidad las escaleras y tocar los timbres de los departamentos esperando dar con la entrada correcta. Cuando lo logró, se dirigió inmediatamente al ventanal y sin pensarlo sujetó de un brazo a la posible víctima del accidente. Sin embargo, no logró ayudarlo a que se pusiera a salvo, así que la persona se mantuvo en vilo en el vano del edificio por un tiempo. Su rescate total sólo pudo conseguirse con la ayuda de una oficial de policía que llegó minutos después. Por fortuna, la persona de edad sobrevivió y fue llevado al hospital de la ciudad para una valoración médica.

Este tipo de historias debe hacernos reflexionar acerca de la atención y trato especial que las personas de edad merecen y necesitan de parte de sus seres queridos y personas allegadas, así como de la sociedad y el gobierno. La desatención de este grupo de la población en situación de vulnerabilidad podría terminar en una tragedia no sólo individual sino también colectiva.

Escrito con información de:
https://www.farodevigo.es/gran-vigo/2021/05/26/heroe-anonimo-rescate-navia-piensas-52271401.html
(27/05/21)

Heroísmos

“Hechizos” contra el genocidio

Con ocasión de la conmemoración internacional y jornada de reflexión en torno al genocidio de los tutsis cometido en Ruanda en 1994, que significó la pérdida de más de 800 mil vidas, el portal electrónico de la BBC recuperó la historia de una mujer que salvó alrededor de un centenar de personas mediante sus “poderes sobrenaturales”.

Su nombre era Zura Karuhimbi. Ella nació cerca del año 1925 en el seno de una familia hutu de sanadores tradicionales, por lo que fue educada para adquirir una serie de habilidades y saberes que, posteriormente, le sirvieron de una manera que nunca imaginó.

Los hutus eran el grupo mayoritario en Ruanda cuando los colonizadores belgas decidieron dividir a la población por su origen étnico y darle un trato preferencial a los tutsis, situación que acarrearía serios problemas entre ambos grupos de población. Así, cuando el avión del presidente hutu Juvenal Habyarimana fue derribado en abril de 1994, se desató una violencia sin precedentes en todo el país, incluida la pequeña aldea de Musamo, en donde vivía Zura.

Ella convirtió su casa en un refugio para tutsis, e incluso protegió a tres europeos del ataque de las milicias hutu. Aunque ya era de edad avanzada, el valor e inteligencia de Zura le permitieron hacer frente a los atacantes, a quienes les decía que “les soltaría espíritus” en su contra si ellos entraban a su casa, al tiempo que los tocaba con una hierba que irritaba la piel con el fin de disuadirlos. Así, esos “poderes sobrenaturales” le permitieron salvaguardar la vida e integridad de aquellas personas que, de otra manera, habrían muerto en manos de las milicias interhamwe.

En 2006, Zura recibió la Medalla por la Campaña contra el Genocidio de manos del presidente de Ruanda, Paul Kagame. En 2018, la “curandera de Musamo” falleció. Jean Pierre Bucyensenge, reportero ruandés y uno de los que fue salvado por Zura, no se equivoca cuando afirma que “su historia es un recordatorio de que la humanidad prevalece, incluso en las situaciones más difíciles”.

Escrito con información de:
https://n9.cl/8soip
(26/04/01)

Heroísmos

Vocación de servicio

El descubrimiento de una vocación de servir a los demás puede llegar en diversas edades y de muy diversas formas. En su caso, la protección de las personas se volvió su prioridad al terminar su licenciatura. En su natal Salvador se hizo oficial de policía y llegó a ocupar puestos directivos. Abrió brecha para que otras mujeres, igual que ella, preocupadas por la seguridad pública, incursionaran en el ámbito de las corporaciones policíacas.

Sin duda, no la tuvo fácil. Las estructuras de seguridad de El Salvador, al igual que la de buena cantidad de estados nación modernos, son profundamente patriarcales y están copadas de varones. No obstante, ella prosiguió en su empeño y, años después, encontró la oportunidad de salir de su país para viajar a otro y allí aportar su experiencia. Así fue que llegó a Sudan del Sur portando sobre sus hombros un casco azul.

Ella es Martina de María Sandoval Linares, es madre de una niña de ocho años e inspectora adjunta de la Misión de Naciones Unidas desplegada en Sudan del Sur. Su ejemplo inspira a su hija y a más niñas, adolescentes y mujeres, a continuar incursionando en todos los ámbitos de la sociedad para continuar construyendo la equidad de género.

Fuente:
https://news.un.org/es/interview/2021/03/1489062
(26/03/21)

De Varsovia a Lima: el éxodo de Halina

Halina Wolloh tenía cuatro años cuando se desató la II Guerra Mundial. De familia judía y residente en Polonia, tuvo que enfrentarse a tan temprana edad a la persecución de los nazis en contra de su pueblo. Su abuelo, un comerciante de abrigos de lana, le ayudó a esconderse cuando los soldados alemanes arribaron al gueto de Varsovia en busca de mujeres, niñas y niños.

Cuando los nazis se llevaron a sus abuelos, tuvo la suerte de escapar hacia la “zona aria” de la ciudad y ahí residió durante el resto del tiempo que duró aquella conflagración bélica. Gracias a las buenas relaciones de su padre y al apoyo solidario brindado por una amiga de él, una de tantas y tantos héroes anónimos de la población europea no judía que ayudaron a los judíos a evadir la crueldad de los campos de concentración, pudo vivir relativamente tranquila, aprendiendo la lectura y escritura de su lengua materna, como correspondería a una niña de su edad.

Sin embargo, su padre no tuvo la misma suerte. Aunque no fue reconocido como judío, los nazis lo obligaron a trabajar en Berlín y lo separaron de su familia. Cuando terminó la guerra, Halina y su madre emigraron a Italia y residieron en ese país por algunos meses. En Milán quedó inscrita en una escuela para niños judíos refugiados. Y cuando parecía que jamás volvería a ver a su padre, tuvo la fortuna de que se encontraran en las calles de esa ciudad sin andarse buscando. Para ella, ese acontecimiento fue un verdadero milagro.

En 1948, ya reunida con su padre y madre, Halina emprendió la última etapa de su éxodo. Partieron del puerto de Génova y arribaron a las costas de Río de Janeiro, en Brasil. De ahí se trasladaron hacia Lima, Perú, su último destino.

En la actualidad, Halina tiene 84 años y acaba de ser invitada a participar en un evento conmemorativo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por el Holocausto. Para ella, participar en este tipo de ceremonias es vital pues considera que las personas, sobre todo los más jóvenes, deben estar enterados de lo que pasó en aquellos años con el fin de que nunca se vuelva a repetir.

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2021/02/1488272
(24/02/21)

Heroísmos

Un Da Vinci latinoamericano del siglo XXI

Aún viviendo en un entorno carente de recursos, Max Hidalgo se interesó desde pequeño por desentrañar metódicamente los misterios de la vida y la naturaleza. La escuela pública de su pueblo le dio los rudimentos necesarios del pensamiento científico y desde entonces se dedicó a cultivarlo.

Su vida dio un vuelco cuando llegó a Lima, la capital de Perú. Ahí estudió la universidad y, gracias a una beca, consiguió hacer una estancia en la Universidad de Costa Rica, donde desarrolló todo su potencial como biólogo participando en grupos transdisciplinarios de trabajo colaborativo con personas de muy diversas procedencias nacionales. Esta experiencia le imprimió una perspectiva más compleja y enriquecida de las cosas.

En sus proyectos aplicó una perspectiva transversal a la invención de tecnología sensible a la crisis ambiental y enfocada a reducir las brechas de desigualdad. Su más reconocido proyecto es “Yawa”, consistente en el uso de un condensador de agua a partir de la humedad de la atmósfera, aparato que planea servirá a los campesinos para recuperar su capacidad productiva, incluso en medio de zonas semidesérticas.

Actualmente, Max es un líder científico y social de Perú, quien en 2020 ha sido acreedor al premio Campeones de la Tierra que otorga el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Igual que Leonardo, el genio del Renacimiento, Max es un Da Vinci latinoamericano que (de nuevo) ha encontrado en la naturaleza las respuestas a los problemas más acuciantes de nuestro momento. 

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/story/2021/01/1486762
(25/01/21)

Heroísmos

Hondureños ayudan a combatir el COVID-19 en México

Como muchos de sus connacionales, José Manuel salió de Honduras hacia Estados Unidos en busca de oportunidades para mejorar su calidad de vida y la de su familia. Vivió y trabajó en ese país durante trece años, regresando al suyo cada cierto tiempo. En 2015 quiso volver definitivamente pero ya no pudo hacerlo pues fue víctima de extorsión, así que tuvo que huir a México con su esposa y sus dos hijos.

Después de ser detenidos por más de un mes en la estación migratoria de Palenque, Chiapas, José Manuel y su familia obtuvieron apoyo de la oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y,  tras un año de espera, fueron reconocidos con esa condición por parte de las autoridades mexicanas. Esto les permitió ser reubicados en Saltillo, Coahuila.

En esa ciudad, él y otros 200 centroamericanos más fueron contratados por la empresa transnacional mexicana Mabe, como parte de un programa de apoyo e integración laboral a personas refugiadas. En el contexto de la actual pandemia de COVID-19, José Manuel y otros de sus compatriotas fueron designados para trabajar en la construcción de centros de lavado modificados que son donados a hospitales y albergues para servir al personal médico que está atendiendo a pacientes diagnosticados con coronavirus.

De esta manera, los refugiados centroamericanos se encuentran en la primera línea de batalla para acabar con la pandemia en México. Su historia es un ejemplo de que, mediante políticas adecuadas y esfuerzos coordinados de todas las partes involucradas, los refugiados pueden ser integrados a las sociedades que los reciben y realizar contribuciones con alto valor humano.

Escrito con información de:
https://www.elsoldehidalgo.com.mx/mexico/sociedad/refugiados-se-unen-a-la-batalla-contra-covid-19-coronavirus-migrantes-empleos-combate-pandemia-5993724.html
(24/12/20)

Heroísmos

Luego de perder dos hermanos, mujer lidera trabajo comunitario en Colombia

Cuando la familia de Yaneth vio desaparecer a uno y luego a otro de sus hermanos, en el contexto del conflicto armado de más de medio siglo  en Colombia, su vida dio un vuelco. Ella era una niña aún y su madre tuvo que emprender por su propia cuenta el arduo camino que muchas mujeres enfrentan en esas y otras dolorosas latitudes de Latinoamérica y del planeta: la búsqueda de verdad y justicia por la desaparición de sus familiares. Yaneth heredó y aprendió de ella el tesón necesario para una causa así.

Su hermano mayor desapareció en 1985 a manos de la guerrilla de las FARC, mientras que su hermano menor desapareció en 2003 a manos de los paramilitares o autodefensas. Hacia 2012, una Unidad de Víctimas llegó a Piñalito y Yaneth se involucró en el Comité de Reparación. Asistió a charlas y talleres de capacitación en derechos humanos y empoderamiento de la mujer. Comprendió que su causa era una causa común con todas las mujeres de su municipio. Desde ese momento se involucró y no paró.

Su nombre completo es Yaneth Zoraida López Londoñoy actualmente ejerce un liderazgo comunitario digno de encomio en su natal Piñalito, una vereda o pueblo en el municipio de Vista Hermosa, departamento del Meta, en el centro de Colombia. Su trabajo ha dado resultados. Sus hermanos ya fueron reconocidos oficialmente con el estatus de desaparecidos y ella ha recibido una reparación monetaria. Sin embargo, asegura que todo su esfuerzo solo se verá satisfecho cuando ella y todas las víctimas accedan a la única reparación que les interesa: la verdad de lo que pasó con sus seres queridos desaparecidos.           

Escrito con información de:
https://news.un.org/es/interview/2020/11/1484312
(27/11/20)

Heroísmos

Activistas contra el hambre son galardonados

Octubre de 2020

En República Dominicana, Elisabeth Falu procura llegar mediante su activismo a quienes más necesitan un pedazo de pan en el estómago para no morir cuando menos ese día. En medio de la pandemia del coronavirus, la actividad contra la hambruna no cesa.

Elisabeth cumple 15 años de servir al Programa Mundial Alimentario (PMA, de Naciones Unidas), transitando de la administración  a la acción al frente y a ras de suelo, entregando directamente el servicio a los beneficiados.

Sus esfuerzos encomiables se remontan a 2005, cuando la contrató el PMA para labores administrativas y financieras, mientras terminaba su universidad y hacía activismo. Elisabeth se preparó y estudió mucho, participando en grupos y misiones, aprendiendo sobre la marcha.

En 2010 ocurrió el terremoto de Haití y Elisabeth se trasladó para hacerse cargo de la logística del transporte  de la ayuda humanitaria por tierra y aire. En ese mismo año, se trasladó a Pakistán y apoyó a labores igualmente de logística humanitaria.

Elisabeth siente orgullo de haber crecido junto con el PMA en Dominicana, donde ahora la organización cuenta con medio centenar de colaboradores.

Al igual que ella, otros muchos colaboradores del programa alimentario de la ONU han sido laureados con el Premio Nobel de la Paz 2020. Que su labor permanezca y trascienda.

Fuente:
https://historias.wfp.org/nuestro-trabajo-es-llegar-a-la-gente-no-nos-podemos-detener-fa0a2787cbf6
(26/10/20)

Heroísmos

Mujer afgana apoya a jóvenes refugiadas con deporte y educación

Un grupo de jóvenes afganas juega con el balón. Una de ellas se acerca a la portería y dispara, anotando gol. Sus compañeras de equipo festejan y desbordan de emoción. Rozma suena el silbato. El partido ha terminado. La entrenadora se acerca a la banca para saludar a las recién llegadas, las invita a volver al siguiente entrenamiento y busca generar un lazo de confianza para platicar con ellas sobre su vida fuera de la cancha.

Rozma Ghafouri es una mujer de 29 años, entrenadora, jugadora de futbol y también afgana. Mediante el fútbol, busca ayudar a los jóvenes afganos de 11 a 15 años que se encuentran refugiados y/o indocumentados en Irán, para que puedan dejar el trabajo y volver a la escuela.

Al igual que ellos, Rozma y su familia huyeron de Afganistán, 23 años atrás. Marcada por la experiencia de tener que trabajar siendo niña, en 2015 organizó el Youth Initiative Fund para ayudar a niñas y niños en situación de riesgo.

Con el apoyo del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y del gobierno iraní, el proyecto ayuda a cerca de 400 niños y niñas al año, mediante la inclusión en actividades deportivas y sociales, la inscripción en cursos de alfabetización y aritmética, y el asesoramiento a sus familias. Ante el efecto positivo del proyecto en la niñez afgana radicada en  la ciudad de Shiraz, el ACNUR y  el gobierno iraní buscan replicarlo en otras provincias.

Fuente:
https://www.acnur.org/es-mx/noticias/historia/2020/9/5f64f4194/entrenadora-deportiva-afgana-ayuda-a-jovenes-refugiadas-a-volver-a-la-escuela.html
(22.09.20)

Médica haitiana hace frente al ébola
y al Covid-19 en África

Se llama Marie-Roseline Bélizaire, y trabaja como médica y epidemióloga de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la República Centroafricana, en el continente africano.

Marie nació en la isla caribeña de Haití y desde que logró terminar sus estudios en medicina, se ha dedicado a la labor humanitaria. En 2015 fue contratada por la OMS para apoyar la lucha en contra del ébola en la República Democrática del Congo. A decir de la médica, el trabajo humanitario en contra del ébola fue un doble trabajo, ya que por una parte tienen que atender a los pacientes enfermos y dar seguimiento de contactos y por otro lado, vivir en un entorno de inseguridad y de franca desconfianza civil.

 Fue muy difícil generar esa confianza al principio, no confían en los extranjeros, tienen problemas más grandes que el ébola. Les pedí a los colegas que identificaran quién tiene influencia y con qué grupos deberíamos trabajar. Trabajamos con conductores de motocicletas, asociaciones de mujeres, trabajadores del turismo y trabajadoras sexuales. No dejamos a nadie atrás.

Marie reconoce que en un contexto tan adverso para los trabajadores de la salud, el gran reto está en ganar la confianza de la población para que esta coopere. Alcanzando este objetivo, la labor preventiva en una sociedad fragmentada por la guerra civil es más fácil.

Recientemente y con la llegada de la pandemia por Covid-19, Marie-Roseline fue enviada a la República Centroafricana, en donde prioriza el trabajo de campo con la comunidad en todas sus etapas, luego adopta estrategias en las que toda la comunidad gane, es decir, que no solo se trate de poner fin a los brotes de ébola o Covid-19 y finalmente, el rastreo de contactos como parte fundamental de su trabajo. Esto se ha facilitado gracias a que ha convencido a las autoridades locales de colaborar con el personal sanitario.

Fuente:
https://news.un.org/es/story/2020/08/1478982
(26/08/2020)

Heroísmos

Muere Andrew Mlangeni, último héroe en la lucha contra el Apartheid

A los 95 años de edad, ha fallecido en la ciudad de Pretoria, Sudáfrica, Andrew Mlangeni, el último miembro con vida de los ocho líderes del Congreso Nacional Africano (CNA) que fueron juzgados en el juicio de Rivonia por atentar contra el régimen del Apartheid. Este régimen segregaba abiertamente a la población negra de la blanca, a través de normas prohibitivas y punitivas de acuerdo al color de piel y que imperó en Sudáfrica de 1948 a 1991.

Desde joven, Mlangeni fue un decidido combatiente del Apartheid, por lo que se afilió al Congreso Nacional Africano, grupo político que exigía el fin de privilegios dados a la población blanca, pero en 1961 el CNA fue declarado ilegal por el régimen sudafricano, radicalizándose así su lucha. Es en ese año, cuando Mlangeni fue elegido junto con cinco miembros más del CNA para salir a China a reclutarse en técnicas de combate. Para 1964, vuelve a Sudáfrica para continuar su lucha junto a Nelson Mandela. Sin embargo, los líderes del CNA entre ellos Mandela y Mlangeni, son detenidos, enjuiciados por sabotaje y sentenciados a cadena perpetua en la cárcel de Robben Island, Sudáfrica.

Desde su reclusión, Mandela, Mlangeni y otros líderes revolucionarios del CNA, iniciaron una férrea lucha ideológica en contra del gobierno que soportaba al Apartheid. Gracias a ello y a la presión internacional, son liberados en 1989, año en que Mlangeni se convierte en parlamentario, tribuna desde la que por varios años, dedico tiempo y esfuerzos a negociar el fin del régimen del Apartheid y la construcción de una nueva Sudáfrica en la que tuviera participación en condiciones de igualdad y bienestar, la población negra.

Fuente:
https://elpais.com/internacional/2020-07-22/muere-andrew-mlangeni-el-ultimo-superviviente-de-la-generacion-antiapartheid.html
(25/07/2020)

Heroísmos

Recibe reconocimiento taxista que traslada sin costo a pacientes de Covid-19

La pandemia de Covid-19 ha puesto al descubierto lo mejor y lo peor del ser humano. Cegadas por el miedo al contagio y la ignorancia, muchas personas han discriminado a personal sanitario y enfermos. Por el contrario, otros seres humanos han dado lo poco que tienen para hacer más llevadera la crisis. Este es el caso de un taxista madrileño, quien sin cobrar el servicio y a riesgo de contagiarse, traslada a pacientes Covid al Centro de Salud Numancia, en la capital española.

Para agradecer este gesto, empleados del nosocomio reunieron dinero para entregárselo al conductor, quien asistiendo al lugar supuestamente por un paciente, se encontró con la sorpresa y al recibir el dinero rompió en llanto. La solidaridad humana aún existe.

Fuente:
https://heraldodemexico.com.mx/coronavirus-covid-19/video-viral-heroe-anonimo-asi-agradecen-a-taxista-que-traslada-gratis-a-medicos/
https://twitter.com/eltaxiunido/status/1251518094683537409
(21/06/2020)

Heroísmos

Personal médico, entre el más golpeado por el Covid-19

En México, uno de los sectores laborales más golpeados por la pandemia del Covid-19 ha sido el del personal sanitario que labora en hospitales Covid. Según datos de la Secretaría de Salud federal, para el 17 de mayo se contabilizaron más de 11,394 contagios entre personal sanitario, con el fallecimiento de 149. Las zonas geográficas con mayor contagio entre el personal que atiende pacientes Covid son Ciudad de México, Tabasco, Hidalgo, Edomex, Sinaloa y Quintana Roo.

Este mismo personal sanitario, ha reportado actos de discriminación y agresiones físicas por la población que, por ignorancia, no reconocen el importante papel que realiza el personal hospitalario para superar esta crisis de salud. Gracias al personal que día a día, atiende a pacientes contagiados por Covid-19, es que la población mexicana y del mundo, tiene la posibilidad de salir avante ante la pandemia. Para todos ellos, entre todas las carencias que enfrenta el sistema de salud, nuestro reconocimiento en estos momentos difíciles.

Fuente:
https://www.sopitas.com/noticias/personal-medico-fallecimientos-secretaria-de-salud-coronavirus/

https://www.proceso.com.mx/630733/sube-a-149-la-cifra-de-personal-de-la-salud-fallecido-por-covid-19-medicos-los-mas-vulnerables
(19/05/2020)

 

Perro coterapeuta ayuda a superar el estrés al personal sanitario
que atiende pacientes por Covid-19

Harley “El Tuerto” es un perrito de la raza Pug que hoy en día es el héroe del personal sanitario en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre del ISSSTE, en la Ciudad de México. Harley ayuda al personal médico, de enfermería, camilleros y personal de limpieza que desde hace más de un mes se encuentran atendiendo a pacientes con Covid-19.

Todos los días, Harley inicia su jornada muy de madrugada, alistándose con sus botitas amarillas, goggles y careta que le permite entrar con seguridad a la zona de alto contagio del hospital. Harley, trabaja con el equipo de psiquiatría, paidopsiquiatría, psicología y neuropsicología del hospital, mitigando el Síndrome de Burnout o desgaste emocional y físico del personal sanitario. Es común que el personal que lleva semanas enfrentando al Covid-19, padezca de ansiedad, estrés, angustia y depresión, por lo que la presencia de Harley es de gran utilidad.

El can ha llevado una preparación de más de tres años y posee un carácter dócil y amable ante el personal que acude a trabajar diariamente al Hospital 20 de Noviembre, logrando su cometido al hacer más llevadera la difícil situación que enfrentan hoy en día los hospitales que atienden a enfermos de Covid-19.

Fuente:
https://www.excelsior.com.mx/nacional/heroe-perruno-receta-tranquilidad-harley-el-tuerto-es-coterapeuta/1380243
(08/05/2020)