Admiración por el derrotado

En cuanto tuvo noticia de que la tendencia de la votación era irreversible, José Antonio Meade reconoció que Andrés Manuel López Obrador había triunfado y le deseó éxito por el bien del país, actitud que el ahora triunfador no tuvo en ninguna de sus derrotas anteriores, tras las que denunció, sin pruebas, que había sido víctima de fraude, e incluso en una ocasión bloqueó como protesta Paseo de la Reforma. Admitir la victoria del adversario en las urnas es actitud propia de un demócrata.

            Después, tanto Ricardo Anaya como Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, seguramente orillados por la actitud de Meade, hicieron el mismo reconocimiento, a pesar de que el Instituto Nacional Electoral aún no daba a conocer cifras. No hacía falta. La victoria de López Obrador era indudable. Sigue leyendo

Comisión de la verdad

Nadie puede poner en duda que el crimen de la noche triste de Iguala es uno de los más crueles y repugnantes de la historia del país, aun cuando, lamentablemente, no han escaseado en nuestra historia otras atrocidades monstruosas.

            Todos los esfuerzos por seguir descubriendo los detalles de lo que sucedió aquella noche están plenamente justificados, pero una cosa es buscar la verdad a través de las evidencias y otra, muy distinta, influir para acomodar “la verdad” a determinados intereses o a una visión prejuiciada de los hechos. La verdad se modifica con el hallazgo de nuevas pruebas; el acomodo de “la verdad” cambia de acuerdo con los intereses estratégicos. Sigue leyendo

Mujeres en el futbol

En sólo seis días creó todo lo existente: la luz y las sombras, el cielo, los mares y los ríos, los bosques, las selvas y los desiertos, los animales y los humanos. Falso que se haya tomado el séptimo día para descansar: todopoderoso, Dios, sin duda, es incansable. El séptimo día se dedicó a admirar su portentosa obra, a recrearse en ella y a adicionar a su creación lo único que le faltaba: el futbol, ese deporte que seduce a todas las naciones, despierta pasiones intensísimas y hace soñar, sufrir y gozar como sólo los grandes amores pueden hacerlo.

            El futbol no es, como pretenden ciertos intelectuales incapaces de comprender su encanto y nostálgicos de los dogmas de la izquierda más pedestre, el opio del pueblo, sino la frágil alternativa a la tragedia griega, el reto al destino que obliga a salir airoso aquí y ahora —no hay mañana en cada partido— contra los adversarios, las irrepetibles circunstancias y el impredecible azar. Sigue leyendo

¿Vil venganza?

Mientras leía la encolerizada declaración de Andrés Manuel López Obrador acusando al Instituto Nacional Electoral (INE) de “vil venganza” en su contra al imponerle a Morena una sanción económica por el fraude perpetrado con el fideicomiso para los damnificados por el sismo de 19 de septiembre de 2017, pensé en los intelectuales que señalaban que si resultaba triunfante sus desplantes de autoritarismo y sectarismo desaparecerían o, al menos, se moderarían, una vez pasada la elección: el presidente no podía cometer los agravios verbales descalificatorios de las instituciones y de sus adversarios políticos que en el candidato eran sólo retórica efectista.

            El autoritarismo sectario se obsesiona en que sus postulados se realicen a como dé lugar, estratégicamente vitupera a quienes no los comparten y usa las instituciones en la medida en que puedan resultar útiles a sus prejuicios ideológicos y a sus huestes, pero si no les sirven para ese fin, deben ser denostadas, desprestigiadas, y al cabo, cuando el autoritarismo sectario alcanza el poder, inutilizadas y reestructuradas a fin de ponerlas a su servicio. Así lo hizo Hugo Chávez y así lo hace Nicolás Maduro en Venezuela. Casi nadie puso suficiente atención a las injurias del hoy virtual presidente electo contra los ministros de la Suprema Corte de Justicia, varias de cuyas resoluciones han significado importantes avances en derechos humanos, a quienes calificó una y otra vez de maiceados. Sigue leyendo

Verte de nuevo

No hay día que no te recuerde y no desee con toda el alma verte de nuevo. Me gustaría que conversáramos largamente sobre todas las cosas que se nos antojara, bebiendo una botella de whisky o de vodka bien helado, o unas de esas cubas con mucho limón y hielo que tanto gozabas

            Ya muy tarde me di cuenta de que no nos dimos tiempo suficiente para charlar, conocernos mejor, contarnos secretos, compartir inquietudes y sueños. No obstante, nos transmitíamos incesantemente, sin decírnoslo nunca, una mutua corriente de afecto. Cómo me entusiasmaría que pudieras de vez en cuando obtener permiso para regresar aunque fuera un solo día. O una noche, preferentemente una noche de viernes, para desvelarme contigo hasta muy tarde, hasta que el sueño me venciera, sin la preocupación de tener que levantarme temprano a la mañana siguiente. Sigue leyendo

¿Nadie recuerda Tláhuac?

Parece que nadie se acuerda, quizá porque las víctimas fueron agentes policiacos, es decir, pertenecían a uno de los segmentos de la población más despreciados y humillados en nuestra sociedad.

            En noviembre de 2004, tres jóvenes agentes de la Policía Federal Preventiva realizaban una investigación en San Juan Ixtayopan, Tláhuac. El día 23 fueron interceptados y retenidos por cuatro individuos. Simultáneamente, se propaló el rumor de que eran robachicos, no obstante que en la delegación no se había presentado una sola denuncia de niño robado. En unos instantes, una multitud los estaba rodeando, pero los golpes se iniciaron sólo después de que se revisaron y filmaron las credenciales que acreditaban a los detenidos como agentes policiales. Entre la turba había elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina, que se limitaron a observar. Sigue leyendo

El incorruptible

Su principal bandera es el discurso contra la corrupción. Él barrerá con enérgica escoba la sucia escalera de arriba abajo, es decir, pondrá el ejemplo de conducta virtuosa, y eso bastará para que todos los servidores públicos observen, asimismo, un comportamiento impecable

            El ahorro obtenido por la abolición de las corruptelas será suficiente para generar las condiciones que permitirán, entre otras cosas, un mayor progreso económico del país, la superación de la pobreza y el pago a los jóvenes que ahora no trabajan ni estudian, quienes tendrán acceso universal a la universidad y capacitación laboral remunerada. Sigue leyendo

Talante autoritario

Aunque las encuestas favorecen a Andrés Manuel López Obrador*, los votos de quienes no quisieron responder a los encuestadores y de los indecisos —una amplia franja de la ciudadanía— podrían inclinar la balanza hacia otro candidato. De aquel me inquieta su talante autoritario, así como su desprecio por el Estado de derecho y por la convivencia armónica.

            Electo jefe de Gobierno del Distrito Federal, anunció varias veces que ratificaría como procurador a Samuel del Villar, a sabiendas de que la Comisión de Derechos Humanos capitalina había demostrado sus arbitrariedades, entre otras: persecución penal a jueces y magistrados que dictaron sentencias que no fueron de su agrado, el nombramiento como director de la policía judicial de un hombre señalado por la CNDH como coautor de la tortura y el asesinato de un joven, y la falsa acusación por el homicidio del animador de televisión Paco Stanley que mantenía en prisión a inocentes. La falsedad de la acusación se le explicó punto por punto. No le importó: mantuvo presos a los acusados. Sigue leyendo

La comandante comunitaria

¿Nestora Salgado cometió conductas reprobables como comandante de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, o ha sido una luchadora social a quien injustamente se detuvo y se encarceló durante casi tres años? La única respuesta honesta será la que se desprenda de las evidencias disponibles, no la que esté motivada por la simpatía o la desafección a Andrés Manuel López Obrador, quien apoya su candidatura al Senado de la República: la búsqueda de la verdad, no las versiones acomodadas a posturas partidaristas.

            Está plenamente demostrado que dicha policía, bajo las órdenes de su comandante, llevaba a cabo detenciones sin orden judicial, y para liberar a los detenidos exigía dinero a sus familiares; que los detenidos se vieron obligados a realizar trabajos a favor de la comunidad, y que varios de ellos tenían que realizar sus necesidades fisiológicas en botellas de plástico, fueron golpeados con las culatas de armas de fuego o con machetes, se les hacinaba en espacios reducidos y oscuros, se les incomunicaba e incluso se les hizo objeto de agresiones sexuales. Entre las víctimas de estas últimas hay mujeres de 11, 13 y 17 años de edad. Sigue leyendo

¿Libertades burguesas?

Karl Marx, de cuyo nacimiento se cumplen 200 años pasado mañana, aseguró que los denominados derechos humanos no son sino los derechos de la burguesía, detentadora del poder del Estado destinado a salvaguardar sus privilegios.

            En la sociedad capitalista, según Marx, los hombres están sometidos a la abstracción del dinero y a las exigencias del sistema económico. Lo que se quiere presentar como un elevado ideal político impulsado por lo más noble y elevado de la naturaleza humana no es sino el enmascaramiento de una situación de explotación. Sigue leyendo

Conectar con “la gente”

Lo he escuchado y leído varias veces: José Antonio Meade tiene una trayectoria impecable en el servicio público, y es el candidato que ha hecho las mejores propuestas y el más apto para gobernar este país con tan alta tasa de criminalidad, tantos rezagos, tanta rabia, tanta esperanza y tantas potencialidades.

            Pero, se afirma, su popularidad no ha crecido por dos razones: a) es el abanderado del PRI, partido que concita buena parte de la indignación ciudadana, signo y seña de los días que corren, y b) no conecta con “la gente”, es decir, no logra entusiasmarla, pues su discurso no es el de quien busca votos, sino el característico de un académico que ingenuamente cree que lo que convence son las razones. Sigue leyendo

El pueblo bueno

La extorsión a comerciantes se ha vuelto en nuestro país una práctica cotidiana tan reiterada y extendida territorialmente que será muy difícil abatirla, sobre todo por la complicidad de autoridades locales, su actitud negligente o su inacción ante ese delito que arruina negocios en los cuales se han invertido ahorros, esfuerzos e ilusiones.

            A pesar de que se sabe de las represalias que sufren los que se niegan a pagar el derecho de piso, hay quienes, indignados por ese atropello o hartos de que no tenga fin, se atreven a decir no a los delincuentes. Eso fue lo que hicieron los dueños de un par de tiendas en Arcelia, Guerrero: prefirieron bajar la cortina de sus establecimientos que seguir siendo víctimas de los que lucran con el temor que provocan sus amenazas. No hace falta mencionar el valor que se requiere para asumir esa actitud. Sigue leyendo

Feligreses

En un país en el que la generalidad de los habitantes tuviera un buen nivel de cultura cívica se derrumbaría estrepitosamente, ipso facto, el apoyo a un candidato a presidente, primer ministro o canciller si en algún momento de su campaña incorporara a su equipo o apoyara la postulación a cargos de elección a personajes que han sido acusados de conductas delictivas

            Los ciudadanos que hasta entonces hubiesen simpatizado con tal aspirante seguramente considerarían incompatible con sus valores cívicos y éticos seguirle otorgando su respaldo, pues lo más elementalmente exigible a quien pretende gobernar un país es que no sólo él mismo, sino también sus colaboradores y sus aliados, sean mujeres y hombres intachables, cuyas trayectorias constituyan un ejemplo de honradez y apego a la legalidad. Sigue leyendo

Muñecas sexuales

En el relato Parábola del trueque, de Juan José Arreola, un mercader recorre las calles del pueblo al grito de “¡Cambio esposas viejas por nuevas!” Las transacciones se hacen a precios inexorablemente fijos. Los interesados reciben pruebas de calidad y certificados de garantía. Las mujeres, según el comerciante, son de veinticuatro quilates. Al ver la adquisición de su vecino, los hombres corren desaforados en pos del traficante. El pueblo respira una atmósfera de escándalo. Muchos quedan arruinados. Sólo un recién casado puede hacer cambio a la par, pues su esposa está flamante

            Un solo hombre en el pueblo se queda en su casa con los pies clavados en el suelo, cerrando los ojos y los oídos a la oportunidad. Aunque su mujer parece tranquila, él, que la conoce, puede advertir su tenue, imperceptible palidez. Cenan en silencio, incapaces de cualquier comentario, hasta que al fin ella le pregunta por qué no la cambió. Él no puede contestarle. Los demás hombres no se separan de sus nuevas esposas, obedientes y sumisos. Él pasa por tonto y pierde los pocos amigos que tenía. Su esposa se vuelve silenciosa y retraída, pues se siente responsable de que él, al que sabe incapaz de apartar la imagen de la tentación, no tenga una mujer como los otros. Sigue leyendo

El desencanto con la democracia

Una curiosa tendencia humana es la de resaltar con mucho mayor énfasis y vehemencia lo que marcha mal que lo que va bien. Es comprensible: lo indeseable requiere ser enmendado mientras que lo plausible sencillamente debe seguir siéndolo.

            ¿Sencillamente? Para que las cosas aceptables continúen así es necesario tomar las medidas para que no se deterioren, pues en la vida nada garantiza que el éxito sea permanente. Además, como la realidad no es una fotografía inmóvil, lo bueno hay que mejorarlo continuamente para que no pierda esa calidad. Es como una bicicleta que va subiendo a buen ritmo una pendiente: si se deja de pedalear la bici no se queda inmóvil en el punto en que cesó el pedaleo, sino que rueda hacia abajo.

            Pensaba en eso mientras leía el más reciente informe de Latinobarómetro, que da cuenta de que en América Latina apenas poco más de la mitad de los ciudadanos consultados, 53%, se muestra partidaria del régimen democrático, dato inquietante, pues la alternativa a la democracia es la autocracia —forma de gobierno en la que la voluntad de una sola persona o un grupo reducido de personas es la suprema ley—. ¡Vade retro, Satanás! Sigue leyendo

¿Peor que nunca?

Se repite en redes sociales y en conversaciones que jamás habíamos estado tan mal como hoy y que no podríamos estar peor. Es curioso que entre quienes se quejan de su propia situación hay personas cuyas cuentas bancarias son abultadas, vacacionan en el extranjero y son dueñas de varios automóviles y varias casas.

            En un aspecto muy importante estamos más mal que hace una década: el de la inseguridad. Mientras que en los países más avanzados la criminalidad ha venido descendiendo espectacularmente, en los de América Latina, salvo excepciones, se ha disparado. No consuela que nuestra incidencia delictiva sea mucho menor que la de Venezuela, Honduras, El Salvador, Guatemala, Colombia y Brasil. Además, la gran mayoría de los delitos graves permanece en la impunidad.

            La corrupción, que con tanta razón indigna, no es mayor que la de antaño, pero ahora se nota más pues los medios de comunicación la exhiben sin miramientos y varios peces gordos están en prisión por corruptelas o fuera del país para eludir la acción penal. Nunca como hoy tantos exgobernadores habían estado presos. Sigue leyendo

Escalofrío

Fui testigo en Venezuela. Acudía todos los años a impartir durante dos semanas un curso de derecho penal en la Maestría Latinoamericana en Ciencias Penales y Criminológicas, cuya sede estaba en el Instituto de Criminología de la Universidad del Zulia, en Maracaibo.

            Hice buenos amigos en la universidad y reforcé mis ya muy fuertes lazos amistosos con Lolita Aniyar, directora del Instituto y coordinadora de la maestría, quien fue la principal exponente de la criminología crítica en América Latina antes de ser senadora y gobernadora de su estado. Una mujer muy guapa, cálida, simpática y de izquierda.

            Cuando Hugo Chávez se postuló como candidato a la Presidencia, varios de mis amigos universitarios venezolanos, dejándome estupefacto, se entusiasmaron. ¿Cómo pueden simpatizar —les preguntaba— con un candidato que protagonizó una tentativa de golpe de Estado y cuyo discurso seguía las pautas del más burdo populismo? Sigue leyendo

Populistas

El populismo tiene su caldo de cultivo idóneo ahí donde numerosos ciudadanos están descontentos e irritados por un conjunto de factores: pobreza, inseguridad, desempleo, horizontes poco promisorios para la juventud, exclusión social, corrupción, impunidad y desprestigio de los partidos políticos, entre otros

            En la oposición, los populistas —o el caudillo populista— ofrecen, para obtener votos y gobernar, que resolverán todos esos problemas, sin tomarse la molestia de explicar exactamente qué medidas tomarán para atacarlos, como si tuvieran una varita mágica, no obstante que cada una de esas contrariedades es de una complejidad considerable.

            Los populistas tendrán mayores oportunidades de persuadir a la población en sociedades en las que amplias capas de la población se dejan llevar no por la razón, sino por el resentimiento, la ignorancia, el prejuicio y los discursos en los que se dice en un tono apocalíptico lo que quieren escuchar. Sigue leyendo

La revolución de las mujeres

La única revolución exitosa del siglo XX, la cual sigue logrando triunfos, es la de las mujeres en su lid por la conquista de los mismos derechos y oportunidades de que han disfrutado los hombres.

            Desde luego, esas victorias no se han dado en todos los países: tristemente, en los regímenes islámicos fundamentalistas la población femenina sigue marginada y discriminada, privada de los derechos más elementales. En otras partes sucede que algunas niñas son abandonadas en hospicios (China) o asesinadas por sus propios padres (India) o que algunas muchachas son dadas en matrimonio pactado por las familias (incluso en México).

            La democracia original, el gran invento de los griegos, permitía la participación de todos los ciudadanos en los asuntos de la polis, pero excluía de la ciudadanía a los extranjeros, los esclavos y las mujeres. Sigue leyendo

El tigre

Si se le hace víctima de un fraude electoral en los comicios para elegir Presidente de la República, el tigre volverá a entraren acción, como lo ha hecho otras veces en nuestra historia, y hará pagar muy caro, con caudalosos ríos de sangre, el agravio.

            Él ha asegurado que no lo detendrá: por el contrario, lo está invocando desde ahora. La fiera no está dormida: vive al pendiente de todo lo que pasa, tiene hambre y sed de justicia, y está dispuesta a desgarrar y devorar a los adversarios si no se cumple el destino manifiesto de nuestra dura patria. Basta con desatarla.

            Se dice víctima de sendos fraudes en dos derrotas electorales. Uno más sería intolerable. Como sentencia la sabiduría popular: la tercera es la vencida. En un par de ocasiones contuvo al tigre ansioso por pegar el salto. Sigue leyendo

La alegría de vivir

En su magnífico Diccionario filosófico, Fernando Savater aclara: “La alegría no es la conformidad alborozada con lo que ocurre en la vida, sino con el hecho de vivir”. Algo similar afirma Robert Louis Stevenson: “Hablando con propiedad, no es la vida lo que amamos, sino vivir”. Escribió Jorge Guillén.

Respiro, y el aire en mis pulmones

ya es saber, ya es amor, ya es alegría.

            Saberme vivo, sentirme vivo, vivir me llena de júbilo. No se lo diga a nadie, lector, pues no quiero despertar envidias, pero no hay ser humano más jubiloso que yo, y eso se lo debo simplemente a que estoy vivo, a que, por decirlo con palabras de Guillén, el aire en mis pulmones ya es saber, ya es amor, ya es alegría.

            Al amar intensamente el hecho de vivir, no puedo dejar de sentir desasosiego ante la certeza de la muerte. Comparto ardientemente el deseo de Elías Canetti de que lográramos abolir a esa putilla del rubor helado, como le llamó José Gorostiza, siempre y cuando, claro, conserváramos todas las facultades que nos permiten disfrutar de la vida. Sigue leyendo

María Magdalena

Siglos después, la Inquisición llevó al potro de tortura y a la hoguera a mujeres como ella, audaces, inconformes, apasionadas, soñadoras, llenas de vida. Los sacerdotes se sentían desafiados por esas mujeres que hacían presagios y sanaciones: les disputaban el fervor de los feligreses. Y también se sentían tentados por ellas, que les provocaban deseos incontrolables, un poderoso desafío a su voto de eunucos.

            Son innumerables los pintores que la han representado: Max Ernst, Memling, Rubens, Veronese, Quentin Metsys, Andrea del Sarto, Van der Weyden, Durero, Ribera, Tiziano, Caravaggio, De La Tour, Masaccio, Van Dyck, Botticelli… Todos parecen enamorados de ella: la han imaginado bellísima, luminosa aun en el momento más sombrío, desbordante tanto en sensualidad como en misticismo, la larga cabellera como una poderosa cascada de seda sobre la espalda, la mirada profunda de tristeza infinita y amor invencible.

            Más que la flagelación, el juicio y la crucifixión, a Jesús le duele el abandono de los suyos en los momentos en que ha de beber el cáliz más amargo. Pero ella no había huido. Sólo su madre, uno de los discípulos y ella permanecen a su lado. Él se encomienda al Padre, pero la presencia de esos tres lo reconforta en esa hora en que todo se le ha vuelto oscuro y no le sirve de consuelo saber que está cumpliendo el designio divino. Sigue leyendo

El silencio de las feministas

Las fotografías de los diarios muestran a Andrés Manuel López Obrador izando la mano de Cuauhtémoc Blanco, a quien ha manifestado su apoyo para contender como candidato a gobernador del estado de Morelos. Ambos lucen como camaradas de lucha exhibiendo orgullosa satisfacción por su alianza.

            Dejemos de lado la notable discordancia entre el discurso del líder de Morena —de aquí en adelante todo será pureza en el país— y la turbulenta trayectoria pública del alcalde de Cuernavaca, pues el primero ha dado abundantes muestras de que todo aquel que se incorpora a su movimiento se vuelve parte del pueblo bueno —¡hasta Manuel Bartlett!—, aunque un instante antes haya formado parte de la mafia en el poder.

            Asimismo, no pensemos en que Blanco ha sido señalado como autor de varios delitos, los cuales van desde actos de corrupción hasta la autoría intelectual del homicidio de un empresario. López Obrador ha dicho que al llegar a la Presidencia perdonará todos los delitos e incluso promoverá la amnistía para los culpables de los crímenes más graves. Por lo visto, desde ahora está ejerciendo su indulgencia. Sigue leyendo

A lo maduro

“Y lo queremos también para México”, dijo Dolores Padierna tras manifestar su apoyo en 2012 a la candidatura presidencial de Nicolás Maduro y aseverar que el modelo de Venezuela ha sido exitoso. El objetivo es inequívoco: “Y lo queremos también para México”.

            No se trata, entonces, de una hablilla falsa difundida para provocar temor a la eventual victoria de Andrés Manuel López Obrador en la próxima elección presidencial. Una prominente militante de Morena, el partido de López Obrador, cercanísima a éste, expresa de manera indudable que quieren para nuestro país un régimen como el venezolano, y tiene la osadía de sostener que ese régimen ha tenido éxito. Hoy mismo su credo no ha cambiado.

            ¿Exitoso ese modelo? Lo ha sido en hundir a su país. Al iniciarse el gobierno de Hugo Chávez el porcentaje de pobres en Venezuela era similar al de México: cuarenta y tantos por ciento. Ahora es de más de 80%. La tasa de homicidios dolosos es cuatro veces mayor que la nuestra. La escasez de artículos de primera necesidad —como alimentos, medicinas e insumos médicos— es crítica. En 2017, la ministra de Salud divulgó que en sólo un año la mortalidad materna aumentó 65%, la mortalidad infantil, 30% y los casos de malaria, 76%. A los pocos días fue despedida. Cáritas Venezuela señala que la desnutrición severa de niños menores de cinco años aumentó a 14.5%, lo que traspasa el umbral de crisis establecido por la Organización Mundial de la Salud. Sigue leyendo

Soledad

Seguramente nadie siente la soledad tan crudamente como el náufrago en una lancha a la deriva o en una isla deshabitada; el preso que pasa 23 horas al día en su celda sin poder hablar con los demás reclusos ni con los custodios o el loco que ya no puede comunicarse con los demás porque se encuentra extraviado en los laberintos que ha construido su mente

            La Santa Inquisición prohibía a los celadores que hablaran a sus prisioneros ni siquiera cuando llevaban a la ergástula los alimentos. En Memorias de un impostor, de Vicente Riva Palacio, don Guillén de Lampart suplica al carcelero: “¡Por Dios, habladme! ¡Hace mucho que no escucho una voz humana!” Ese absoluto mutismo era parte del tormento. Es que los humanos nos humanizamos en el contacto con los demás; necesitamos a los otros para sabernos parte del mundo, para sentirnos vivos.

            Pero hay otras personas solas: los viejos, los que han perdido a sus seres queridos, los que no tienen con quien hablar para compartir sus pensamientos o sus emociones. Un exhaustivo informe de una comisión parlamentaria británica concluye que la soledad a menudo está asociada con enfermedades cardiovasculares, demencia, depresión y ansiedad, y puede ser tan perjudicial para la salud como fumar 15 cigarrillos al día. Unas 200 mil personas de edad avanzada en Reino Unido no habían tenido una conversación con un amigo o un familiar en más de un mes. Sigue leyendo

Vender el alma

“Señor, yo no soy digno de que vengas a mí, pero una palabra tuya bastará para sanar mi alma”, rezan los feligreses católicos durante la transubstanciación, ese momento milagroso en el que la hostia y el vino se convierten, respectivamente, en el cuerpo y la sangre de Cristo, en virtud de lo cual, quienes comulgan, exculpados ya de todo pecado, están ingiriendo a Cristo mismo

            Algo similar ocurre con las incorporaciones a Morena: una palabra de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) —bienvenidos— es suficiente para que los corruptos se vuelvan puros. El líder del partido no le niega esa palabra a nadie, por tenebroso que sea su pasado y su presente.

            López Obrador asegura que acabará con la corrupción cuando sea presidente. Debemos creerle, pues lo está logrando ya desde ahora mismo, cuando apenas es candidato. ¿Cómo lo está haciendo? Absolviendo a quienes han medrado con prácticas corruptas sin siquiera exigirles un mea culpa, una promesa de enmienda o la renuncia a las riquezas obtenidas mediante corruptelas. Sigue leyendo

Un castigo inimaginable

El del convicto Alva Campbell es un caso límite del horror que conlleva la pena de muerte. Campbell, de 69 años, fue condenado a esa pena hace 20. Recientemente, al fin se iba a llevar a cabo la ejecución en una prisión de Ohio, pero no se le encontró al reo una vena para aplicarle la inyección letal. Sigue leyendo

200 años de Frankenstein

Es impresionante el impacto que durante sus 200 años ha causado la novela Frankenstein, de Mary Shelley. Google registra 600 millones de resultados para la búsqueda de la palabra que da título a la obra. Se han hecho más de 300 ediciones de la novela original, 650 adaptaciones gráficas, unas 150 versiones o parodias, cerca de 100 películas —conmovedora la de James Whale de 1931,con Boris Karloff— y alrededor de 90 adaptaciones teatrales. Sigue leyendo

Abuso versus seducción

Sin duda, la violación es uno de los crímenes más repugnantes. Lo expresa desesperadamente Magdalena, la mujer violada de Dulce cuchillo, de Ethel Krauze, quien le reprocha al violador: “… violas algo más íntimo que la vagina, una vagina del alma, un himen del espíritu…”. El violador es un ser deshumanizado que no sólo desprecia las preferencias, los sentimientos, los sueños y la dignidad de la víctima, sino que, al inferirle uno de los peores tormentos imaginables, goza con su sufrimiento. Incapaz de seducir —pobre diablo fracasado—, cumple su capricho con el más atroz de los ultrajes. Sigue leyendo

Tortura y pena de muerte

En Trinidad y Tobago se condenó a la horca a 32 personas por homicidio intencional, para el cual la ley ordenaba la pena de muerte como única condena aplicable. Entre los arrestos y las decisiones judiciales finales, los procedimientos duraron de cuatro años a 11 años nueve meses. Las celdas en las que estuvieron los presos antes de la sentencia medían 3.5 por 2.74 metros y cada una de ellas albergaba hasta a 14 de ellos. Carecían de iluminación natural y la ventilación era insuficiente. Sigue leyendo